
Mientras Diego Santilli asumía como jefe de Gabinete en la Casa Rosada, un centenar de trabajadores de la Comisión Nacional de Energía Atómica recibió la notificación de que sus contratos no serían renovados. Los gremios denunciaron un nuevo avance sobre el organismo, hubo protestas en Bariloche y Buenos Aires y cuestionaron el impacto de la medida sobre el desarrollo nuclear argentino.
Mientras Diego Santilli juraba como jefe de Gabinete y Adrián Ravier brindaba su primera conferencia de prensa como vocero presidencial, las autoridades de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) notificaban a un centenar de trabajadores que sus contratos no serían renovados. Según los gremios, la cifra de despidos llega a 170 empleados, ya que ese es el número de contratos que vencían el 30 de junio.
Desde los sindicatos sostienen que la decisión se enmarca en un proceso de reducción del organismo durante la gestión de Javier Milei. Afirman que, en ese período, el presupuesto de la CNEA cayó un 45,4%, se redujo la inversión en bienes de capital y el organismo perdió alrededor de 500 trabajadores entre despidos y migración al sector privado.
Entre los afectados hay investigadores, profesionales, técnicos y personal especializado con más de diez años de antigüedad. Los trabajadores recibieron la notificación a través del sistema GDE el 30 de junio, informándoles que desde el 1 de julio ya no podrían ingresar a sus puestos.
Protestas en Bariloche y represión en la sede central
Tras conocerse los despidos hubo movilizaciones en el Centro Atómico Bariloche y una permanencia de ATE en la sede central de la CNEA, en la Ciudad de Buenos Aires. La protesta terminó con la intervención de Gendarmería, que desalojó el edificio mientras el presidente del organismo, Martín Porro, abandonaba el lugar.
“En 21 años de trabajo nunca vi algo así, es un desastre. La Gendarmería adentro de la sede central, hubo empujones, compañeros que recibieron golpes y palazos. Un nivel increíble. Había llanto, angustia, tristeza. Un desastre”, relató la delegada Carolina Komar.
El impacto sobre la CNEA y el desarrollo nuclear
Según un informe del Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación (Ciitci), desde el inicio de la actual gestión el presupuesto de la CNEA se redujo un 45,4%, la inversión en bienes de capital descendió un 53,4% y el organismo perdió cerca de 500 trabajadores.
“Es el organismo rector del sector nuclear argentino y la destrucción de sus capacidades entra en relación directa con las capacidades científicas y estratégicas argentinas, en un contexto geopolítico muy acuciante”, sostuvo Nicolás Lavagnino, director del Grupo EPC que elaboró el informe.
El debate por el uranio y los activos de la CNEA
Los gremios también cuestionaron el Procedimiento de Acceso Preliminar impulsado por el Gobierno, que habilita a empresas privadas nacionales e internacionales a recorrer instalaciones de la CNEA para analizar activos vinculados al sector nuclear, entre ellos el reactor RA-10 y recursos de uranio.
“Las empresas pueden pasear por la institución y solicitar información, que es confidencial y sensible, y que es fruto del trabajo de más de 70 años, el know how de la institución”, señaló Carolina Natalia Ayala.

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