Milei enfrenta una crisis política en el Congreso y se debilitan sus alianzas con los gobernadores

El Gobierno sufrió una derrota en el Senado con su proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada y perdió apoyo entre legisladores aliados. La Casa Rosada deberá revisar su estrategia para avanzar con nuevas iniciativas.

El Gobierno de Javier Milei terminó la semana con una derrota en el Congreso que puso en tensión sus alianzas con los gobernadores. La oposición logró desarmar parte del proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, mientras los aliados del oficialismo anticiparon que revisarán su acompañamiento a futuras iniciativas.

La votación también expuso las dificultades del Gobierno para sostener acuerdos políticos en el Senado. Una senadora que hasta ahora mantenía diálogo con el oficialismo expresó: “Así no se puede seguir, no cumplen nada”. Otro senador resumió el nuevo escenario con una advertencia: “La mayoría automática se terminó”.

El proyecto perdió tres de sus seis capítulos originales y quedó con un futuro incierto en Diputados. Mientras la oposición se prepara para resistir los cambios, el Gobierno deberá negociar cada iniciativa con los bloques aliados.

La situación también profundizó las diferencias dentro de la Casa Rosada. La ausencia de Diego Santilli durante el debate y las tensiones entre los sectores vinculados a Karina Milei, Santiago Caputo y Patricia Bullrich volvieron a quedar expuestas durante la discusión del proyecto.

El Gobierno deberá negociar cada proyecto en el Congreso

La agenda legislativa oficial se concentrará ahora en los proyectos considerados indispensables. Entre ellos aparece la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, que ingresó por Diputados y ya anticipa modificaciones durante su tratamiento.

También quedarán en discusión la inocencia fiscal, el Presupuesto 2027 y una eventual reforma electoral. Sin embargo, la desconfianza entre los gobernadores y el oficialismo amenaza con demorar este último debate hasta el próximo año.

El escenario quedó reflejado en una advertencia sobre el calendario electoral: “Si estiran el tema al año que viene los tiempos dan para la suspensión de las PASO y nada más”, sostuvo un senador al referirse al estado de las negociaciones.

La derrota también cerró la posibilidad de que el Gobierno avance con nuevas leyes ómnibus. Tampoco aparece un acuerdo para impulsar un nuevo régimen de Zona Fría, todavía sin respaldo suficiente en el Senado.

Los gobernadores se alejaron del oficialismo

Los gobernadores aliados comenzaron a tomar distancia antes de la sesión. Osvaldo Jaldo, de Tucumán, comunicó que la senadora Beatriz Ávila se opondría al proyecto. Luego, Rolando Figueroa, de Neuquén, confirmó públicamente su rechazo, mientras que la senadora Flavia Royón también anticipó que no acompañaría la iniciativa en esas condiciones.

La exposición de los mandatarios provinciales abrió una nueva etapa en la relación con la Casa Rosada. Uno de los senadores aliados resumió el malestar con una frase: “Son unos prepotentes”.

Durante la sesión, los últimos senadores aliados que sostuvieron al oficialismo fueron los representantes de Misiones, Sonia Rojas Decut y Carlos Arce. El Gobierno logró que acompañaran en general para evitar un escenario de empate.

La advertencia de otro senador mostró el nivel de tensión alcanzado: “Es la última vez, la próxima les digo que voto a favor y les voto en contra”. El bloque misionero, además, quedó atravesado por diferencias internas.

Milei también enfrenta tensión en el escenario internacional

El conflicto en el Congreso se produjo después de una semana marcada por la relación con Brasil y China. El vínculo con el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva volvió a tensionarse después de nuevas declaraciones de Milei contra el presidente brasileño.

En paralelo, el Banco Central renovó el swap con China y amplió el plazo de vencimiento del acuerdo de tres a cinco años. La entidad destacó que la modificación permitirá brindar mayor previsibilidad sobre la continuidad de la herramienta.

El Gobierno también debió dar marcha atrás con la decisión de desregular el servicio de practicaje y pilotaje, una medida que había generado impacto sobre la actividad portuaria y el comercio exterior. La situación expuso nuevas diferencias dentro del gabinete.

La interna oficialista también aparece en otros proyectos vinculados con la desregulación, mientras crecen las diferencias entre la mesa política de la Casa Rosada y Federico Sturzenegger. En ese marco, un funcionario sostuvo: “Él los mandó a la prensa porque la mesa política se los bajaba”.

La caída en la imagen de Milei suma presión

La confirmación de una futura visita del Papa fue presentada como una de las noticias positivas para el Gobierno. Sin embargo, dentro de sectores eclesiásticos advirtieron que el mensaje de León XIV podría incluir referencias a la situación social.

El presidente del Episcopado, Marcelo Colombo, planteó que la misión de la Iglesia es “dar cuenta de cuando algo no está bien, cuando algo daña el tejido social, cuando se vulneran los derechos fundamentales de las personas”.

A la tensión legislativa y política se suma la caída en la imagen presidencial. Una medición mencionada en el material ubica la desaprobación de Milei en el 62,4%, mientras que entre los jóvenes de 16 a 24 años alcanza el 76,9%.

El escenario deja al Gobierno frente a un Congreso donde deberá reconstruir acuerdos y negociar cada iniciativa. La pérdida de apoyo entre los aliados y el deterioro de la imagen presidencial condicionan la estrategia oficial para los próximos meses.

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