“Nos encontramos en una situación prácticamente imposible de pagar”: el impacto de una garantía que derivó en una deuda millonaria

Silvia Clemente y Alberto Troglia relatan cómo una garantía de alquiler terminó en un juicio en Buenos Aires y en una campaña solidaria en El Bolsón para evitar perder su vivienda.

La historia de Silvia Clemente y Alberto Troglia se originó hace más de una década, cuando aceptaron salir como garantes en un contrato de alquiler para un familiar. “Salimos de garantías de un alquiler, como somos jubilados nos piden una propiedad y vivimos en la propiedad donde vive mi hija”, explicó Troglia.

Con el paso del tiempo, el incumplimiento de pagos generó una acumulación de deuda que derivó en un proceso judicial. “Esto surgió hace ya como 12 años, más o menos”, señaló, al ubicar el inicio del conflicto.

Según detallaron, la falta de pago de alquileres, impuestos y expensas fue el punto de partida. “No se pagaron los alquileres por un par de años, no se pagaron los impuestos, las expensas, todo eso hizo una bola de nieve”, indicó Clemente.

Esa situación continuó creciendo con los años. “Se fue multiplicando porque con los intereses a través de los años y los salarios de los abogados se hizo una suma enorme”, agregó.

Una deuda que avanzó sin notificación

La pareja aseguró que no tuvo conocimiento del avance del juicio en sus primeras etapas. “Nosotros no estábamos realmente al tanto de lo que estaba pasando y no estábamos ni notificados”, sostuvo Clemente.

En ese contexto, confiaron en que el problema estaba resuelto. “Creíamos en lo que nos decían, ‘esto se soluciona, está todo bien, no se preocupe’”, recordó.

La situación cambió tras el fallecimiento del familiar involucrado. “Mi cuñado falleció en noviembre de cáncer y explotó todo”, relató. Fue entonces cuando dimensionaron el alcance de la deuda. “Nos encontramos en una situación prácticamente imposible de pagar, una suma millonaria imposible”, afirmó Troglia.

Venta de bienes y acuerdo para frenar el embargo

En el marco del proceso judicial, hubo un primer intento de acuerdo que no prosperó. “Hubo una primera audiencia que fue fallida porque no acercaron de ninguna manera”, explicó Clemente.

Luego, con apoyo de su entorno, lograron avanzar en una nueva instancia. “La intervención de vecinos, amigos, familiares y las ventas que hicimos nos permitieron llegar a otro acuerdo”, señaló.

Para cumplir con el anticipo, debieron desprenderse de bienes personales. “Yo vendí mi auto, el piano y después tuvimos préstamos de banco”, contó Troglia. Sobre ese instrumento, agregó: “Este piano lo compró mi mamá cuando yo nací, era de 1944 y estaba impecable”, en referencia a uno de los objetos vendidos.

Organizan una subasta solidaria en El Bolsón

Ante el escenario, destacaron el acompañamiento recibido. “No estamos solos, no estuvimos solos nunca, y cuando pedimos ayuda la recibimos de todos lados”, expresó Clemente.

Como parte de esa red, se impulsa una actividad para reunir fondos. “Estamos haciendo una fiesta y subasta solidaria el día domingo 12 de abril”, indicó Azul, una de las organizadoras y amiga de la familia.

El evento se realizará en un espacio ubicado en Dorrego y Brown. “Ahí vamos a estar subastando todo lo que las personas han donado, todo se hace a mitad de precio y de ahí empieza la subasta”, explicó.

Además, se ofrecerán alimentos durante la jornada. “Con solo el hecho de asistir ya es un montón para nosotros”, sostuvo, al convocar a la comunidad a acompañar a la pareja.

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