Otorgan prisión domiciliaria al presunto líder de una secta investigada en Bariloche

El juez federal Gustavo Javier Zapata otorgó la medida por razones de salud a Konstantin Rudnev, señalado como líder de una organización que habría reclutado mujeres. La fiscalía impugnó la decisión y el caso sigue bajo revisión judicial.

La causa federal que investiga la presunta secta que operaba en Bariloche volvió a quedar en el centro de la escena judicial tras la decisión del juez Gustavo Javier Zapata de otorgar la prisión domiciliaria al ciudadano ruso Konstantin Rudnev, señalado como líder de la organización. La medida, dispuesta por cuestiones de salud, fue impugnada por la fiscalía y quedó sujeta a control y revisión judicial.

La resolución se adoptó tras una audiencia multipropósito realizada el miércoles, en la que el magistrado avaló que la detención se cumpla en el domicilio ofrecido por la defensa y aprobado de forma provisoria. El régimen será de control reforzado y quedará sujeto a revisión judicial.

Entre las condiciones impuestas, Zapata ordenó la colocación de una tobillera electrónica para el monitoreo permanente, con el objetivo de garantizar el cumplimiento efectivo de la medida y evitar cualquier incumplimiento de las restricciones fijadas.

El juez también resolvió mantener todas las medidas de coerción vigentes en la causa. Rudnev deberá permanecer en el domicilio establecido, sin posibilidad de ausentarse sin autorización judicial, y seguirá vigente la retención del pasaporte y la prohibición de salida del país.

Prohibición de contacto y antecedentes del caso

La causa contra el exmilitar ruso se inició en marzo de 2025, a partir de la denuncia de una joven de nacionalidad rusa, embarazada, que ingresó al hospital de Bariloche para dar a luz en una presunta situación de vulnerabilidad. La aprehensión de Rudnev se concretó en el aeropuerto, minutos antes de abordar un vuelo con destino a Brasil, junto a otros ciudadanos rusos.

Luego de su detención, Rudnev permaneció seis meses en la Unidad 6 de Rawson, período en el que, de acuerdo a lo expuesto por su defensa, su estado de salud se habría deteriorado. Ese cuadro fue uno de los ejes centrales evaluados por el tribunal al momento de resolver el pedido.

En este contexto, el juez Zapata dispuso sostener la prohibición absoluta de contacto con la presunta víctima y con el hijo de esta. La restricción alcanza a cualquier tipo de comunicación, ya sea personal, telefónica, digital o a través de terceros.

El magistrado consideró esta medida indispensable para resguardar el proceso judicial y evitar situaciones que puedan comprometer el desarrollo de la investigación en curso.

Domiciliaria por salud y revisión futura

En su resolución, Zapata aclaró que la prisión domiciliaria fue concedida exclusivamente por razones de salud, en el marco del artículo 32 inciso a de la Ley 24.660, y no por una nueva evaluación sobre riesgos de fuga o entorpecimiento de la causa.

El juez remarcó que las condiciones impuestas buscan equilibrar la atención médica del imputado con el control judicial y la protección de las partes involucradas. Además, precisó que la medida solo se hará efectiva cuando adquiera firmeza.

En caso de prosperar el recurso presentado por la fiscalía con efecto suspensivo, podría implementarse un régimen complementario de cuidado o vigilancia personal, ofrecido por la defensa, bajo las pautas que defina el tribunal.

Finalmente, Zapata dejó abierta la posibilidad de que Rudnev regrese a la cárcel, según la evolución de su estado de salud y los resultados de los estudios médicos que se realicen. El 3 de abril será una fecha clave, cuando la Fiscalía Federal, a cargo de Fernando Arrigo, deberá presentar la acusación formal contra el imputado.

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