Ponen en marcha la restauración del Área Protegida Río Azul – Lago Escondido

Tras el incendio de enero, avanzan acciones científicas y de gestión para recuperar ecosistemas y fortalecer a las comunidades locales.

La Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de Río Negro desarrolló en El Bolsón una jornada de trabajo clave para la restauración del Área Natural Protegida Río Azul – Lago Escondido (ANPRALE), gravemente afectada por el incendio forestal de gran magnitud ocurrido a fines de enero.

El encuentro contó con la participación de autoridades provinciales y municipales, sectores turísticos y representantes del CONICET, con el objetivo de poner en marcha el Plan Estratégico de Restauración Pos-Incendio.

La agenda comenzó con una reunión informativa junto a la Cámara de Turismo del Municipio —integrada por cámaras de comercio, hoteleros y gastronómicos—, en la que también participaron el secretario y la subsecretaria de Turismo local, junto a técnicos de la Secretaría de Ambiente. Allí se compartieron avances del trabajo territorial y de la articulación con el CONICET.

Posteriormente, se realizó un segundo encuentro técnico-político con referentes del Gobierno provincial y municipal, la Subsecretaría de Bosques, el SPLIF, la Dirección de Bosques, la Delegación Andina de la Secretaría de Ambiente, el equipo territorial comunitario de la Secretaría de Energía y el CONICET.

“El trabajo articulado entre ciencia, territorio y gestión pública es clave para restaurar no sólo los ecosistemas dañados, sino también la vida social y productiva de la región”, expresó Judith Jiménez, Secretaria de Ambiente y Cambio Climático de Río Negro.

Durante la jornada se presentó el Programa Integral de Manejo de Riesgos y Restauración de Áreas Afectadas por el Incendio, una herramienta que combina conocimiento científico y gestión ambiental.

Entre las acciones ya iniciadas se destacan: la ejecución del informe de diagnóstico del sitio; el estudio de severidad del incendio; el análisis de riesgo ambiental; la identificación de zonas prioritarias para prevenir erosión y promover la recuperación del suelo; y la elaboración del mapa de sensibilidad ambiental del ANPRALE.

También se planificó la cosecha de semillas, viverización y plantación para los próximos 10 años, y se trabaja en el diseño de lineamientos turísticos que contemplen el límite de cambio aceptable para el uso del área.

Con estas acciones, Río Negro reafirma su compromiso con la recuperación ambiental y social de la región, apostando a una gestión sostenible que integre conservación, prevención y bienestar comunitario.

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