¿Qué es la litiasis urinaria y cómo prevenirla?

La litiasis urinaria afecta a un porcentaje significativo de la población adulta y presenta altas tasas de recurrencia. Expertos explican sus causas, los tipos de cálculos, las opciones de tratamiento y las medidas de prevención más eficaces.

La litiasis urinaria es una condición relativamente común. Se estima que afecta al 10 % de los hombres y al 5 % de las mujeres, principalmente entre los 30 y 50 años. Solo en Italia se registran unos 100.000 casos nuevos por año, con una elevada recurrencia.

Existen factores genéticos asociados. Se han identificado algunos genes que influyen en la formación de cálculos renales y está demostrado que la nefrolitiasis presenta un patrón familiar con una heredabilidad significativa.

La orina contiene agua y sustancias disueltas que el cuerpo necesita eliminar. Algunas, como el calcio, los oxalatos, el ácido úrico y la cistina, pueden cristalizarse y dar origen a cálculos. Según el Dr. Choussos, “esto provoca la formación de pequeños cristales que pueden aglutinarse y formar cálculos más grandes”.

Tipos de cálculos renales

Los principales cálculos renales se clasifican en:

  • Cálculos de calcio
  • Cálculos de estruvita
  • Cálculos de ácido úrico
  • Cálculos de cistina

Los cálculos de calcio representan el 75 % de los casos. Estudios epidemiológicos señalan que existe una relación inversa entre la ingesta de calcio en la dieta y la aparición de cálculos, especialmente en personas con su primer episodio.

En el caso de los cálculos de ácido úrico, que abarcan el 6 %, estos son radiotransparentes y suelen detectarse por ecografía. Se relacionan con un pH urinario menor a 5,5 y una alta ingesta de purinas, presentes en legumbres, pescado, extractos de carne y salsas. Se estima que el 25 % de los pacientes con este tipo de cálculos también presenta gota.

Algunos medicamentos pueden precipitarse en la orina y favorecer la formación de cálculos. Por eso, la composición de los cálculos es clave para el diagnóstico y la elección del tratamiento.

Expulsión espontánea o cirugía

Una vez que se forman en el riñón, la mayoría de los cálculos puede expulsarse espontáneamente. Sin embargo, durante su paso por el uréter o la vejiga pueden causar cólico renal y, si no se eliminan, derivar en infecciones.

En general:

  • Los cálculos de ≤ 4 mm suelen expulsarse solos.
  • Los cálculos de > 8 mm requieren intervención quirúrgica.
  • Con terapia médica expulsiva (TEM), los cálculos de 5 a 8 mm pueden eliminarse, sobre todo si están en el uréter distal.

Las principales indicaciones para cirugía son el dolor severo, la infección o la obstrucción urinaria. Una infección asociada a obstrucción constituye una emergencia médica grave por riesgo de urosepsis. Según el Dr. Choussos, “hoy en día, la gran mayoría de los cálculos urinarios sintomáticos se tratan con técnicas endoscópicas mínimamente invasivas. La cirugía abierta se reserva ahora para casos raros y complejos”.

Tratamientos quirúrgicos

Las técnicas disponibles incluyen:

  • Ureterorrenoscopia rígida y flexible con litotricia láser Holmium, que permite fragmentar el cálculo con mínima invasión.
  • Nefrolitotomía percutánea (NLPC) para cálculos mayores de 2 cm.
  • Mini y micronefrolitotomía percutánea para cálculos menores de 2 cm.
  • Cistolitotricia endoscópica en casos de cálculos vesicales.

Estas alternativas buscan reducir complicaciones y favorecer la recuperación del paciente.

Prevención y cuidado

La prevención es considerada la estrategia más eficaz contra la litiasis urinaria. Todas las personas con antecedentes deben seguir ciertas recomendaciones:

  • Beber 2,5 a 3 litros de agua diarios para asegurar una diuresis adecuada.
  • Mantener una dieta equilibrada, rica en verduras y fibra, sin abuso de suplementos vitamínicos.
  • Limitar el consumo de sodio y proteínas animales.
  • No reducir de forma excesiva el calcio en la alimentación, ya que puede favorecer la absorción intestinal de oxalato y aumentar el riesgo de osteoporosis en mujeres.
  • Evitar bebidas con fructosa.
  • Mantener un peso saludable.

Los pacientes con múltiples recaídas, un solo riñón funcional o menores de 16 años deben ser derivados a un especialista. El Dr. Choussos concluye: “el error más común es tratar los cálculos renales solo cuando aparecen los síntomas, como durante un cólico renal. Sin embargo, la enfermedad se desarrolla principalmente durante períodos asintomáticos”.

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