
El descubrimiento de un bosque petrificado en Río Negro abre nuevas líneas de investigación sobre la historia geológica, climática y ambiental de la Patagonia durante el período Eoceno.
Un grupo de investigadores halló en Río Negro un bosque petrificado con una antigüedad estimada de unos 50 millones de años, un descubrimiento que podría aportar información para reconstruir la historia geológica y climática de la Patagonia.
El hallazgo se produjo en una zona de la estepa rionegrina, donde fueron identificados numerosos troncos fosilizados que conservan detalles de su estructura original pese al paso de millones de años.
Los especialistas estiman que estos restos corresponden al período Eoceno, una etapa en la que el clima de la región presentaba condiciones más húmedas y templadas que las actuales.
Según explicaron los investigadores, el proceso de petrificación ocurre cuando los árboles quedan cubiertos rápidamente por sedimentos y cenizas volcánicas. Con el tiempo, el material orgánico es reemplazado por minerales, principalmente sílice, lo que permite conservar la forma y gran parte de la estructura interna de la madera.

Qué aporta el hallazgo en la Patagonia
Los estudios preliminares indican que el sitio podría convertirse en un punto de interés científico debido a la cantidad y calidad de los ejemplares encontrados.
Además, el descubrimiento permitirá profundizar el conocimiento sobre los ecosistemas que existieron en la Patagonia durante los inicios de la era Cenozoica.
Argentina cuenta con distintos yacimientos de bosques petrificados de relevancia internacional, especialmente en la Patagonia, donde los procesos volcánicos y geológicos favorecieron la conservación de restos vegetales de diferentes épocas.

Los próximos estudios en el sitio
Los especialistas continuarán trabajando en el lugar para determinar con mayor precisión la edad de los fósiles, las especies presentes y las características ambientales que dominaron la región hace decenas de millones de años.

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