
Un hombre y una joven fueron detenidos luego de ser identificados por cámaras de seguridad comprando en un kiosco con una tarjeta sustraída minutos antes de un vehículo. El daño económico a la víctima asciende a $200.000.
El subcomisario Víctor Escobar, titular de la Comisaría 12° de El Bolsón, informó sobre un hecho delictivo ocurrido en la tarde del jueves, que culminó con la detención de dos personas implicadas en el robo a un vehículo estacionado.
El hecho se produjo entre las 18:40 y las 18:50 horas, cuando un vecino dejó su automóvil Chevrolet Corsa estacionado en la intersección de calles Azcuénaga y Dorrego. Al regresar, constató que autores ignorados habían roto la ventana de una de las puertas del rodado y sustraído del interior una mochila con diversos objetos personales. Entre ellos, se encontraban tarjetas bancarias, una tarjeta de Mercado Pago, una de Asignación Universal y otros elementos de valor.
Cerca de las 19:30, el damnificado recibió una notificación en su teléfono celular desde la aplicación Mercado Pago, informándole que se había realizado una compra con su tarjeta en un kiosco ubicado en la intersección de avenida San Martín y calle Hube.
A partir de este dato clave, personal policial se trasladó al comercio en cuestión, donde, al revisar las cámaras de seguridad del lugar, logró obtener la imagen del sospechoso realizando la compra. Con la descripción física del hombre, se inició un operativo de búsqueda que permitió dar, a escasas cuadras del kiosco, con una persona de sexo masculino de 43 años y una joven de 19, quienes fueron demorados en el lugar.
Ambos fueron trasladados a la unidad policial y quedaron imputados por el delito de robo en grado de flagrancia. El hombre tiene domicilio en el barrio Luján de El Bolsón y cuenta con antecedentes por hechos similares. La joven, en cambio, reside en el barrio Frutillar de San Carlos de Bariloche y no tenía antecedentes previos.
Ambos quedaron a disposición de la Fiscalía de turno, y durante la jornada del viernes se les realizó la formulación de cargos, recuperando la libertad, unas horas después. Según precisó el subcomisario Escobar, el perjuicio económico a la víctima ronda los 200.000 pesos, debido a la sustracción de las tarjetas y otros elementos personales. Parte de ese dinero fue utilizado por los imputados en la compra de distintos productos en el kiosco, según confirmaron las autoridades.

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