
El satélite de la CONAE, desarrollado con participación de INVAP en Bariloche, avanza hacia la última etapa de ensayos antes de su lanzamiento previsto para 2027. La misión permitirá monitorear el Mar Argentino, controlar la actividad pesquera y obtener información sobre los recursos naturales.
La ciudad de Bariloche es sede de la etapa final de integración y ensayos del satélite SABIA-Mar, una misión de la CONAE que se desarrolla en las instalaciones de INVAP y que tiene como objetivo mejorar el monitoreo del Mar Argentino, los ecosistemas costeros y los recursos naturales del país.
El lanzamiento está previsto para abril o mayo de 2027, una vez finalizada la campaña de pruebas ambientales que comenzará en agosto y se extenderá hasta fin de este año. El proyecto es liderado por la CONAE, con INVAP como contratista principal y la participación de VENG y la Universidad Nacional de La Plata.
El SABIA-Mar fue diseñado para observar el color del océano con una resolución superior a la de otros satélites disponibles. Esa capacidad permitirá medir la concentración de clorofila y analizar la presencia de fitoplancton para conocer la productividad del mar.
“El SABIA-Mar es un satélite que permite medir el color del mar a partir de la energía emergente de la superficie marina”, explicó Martín Álvarez, jefe del proyecto de la misión en la CONAE. En ese sentido, agregó: “En la actualidad, otros satélites que no son argentinos tienen una resolución mucho menor a la que va a tener nuestro dispositivo”, señaló.
Control de la pesca y monitoreo ambiental
La información obtenida permitirá estudiar la distribución de los recursos pesqueros, mejorar la gestión de la acuicultura, analizar la calidad del agua y monitorear costas, ríos, lagos y otros cuerpos de agua.
El satélite también incorporará una cámara de alta sensibilidad para detectar luces sobre el mar durante la noche. Esa tecnología permitirá identificar embarcaciones, incluso aquellas que naveguen con el sistema de identificación automática (AIS) desactivado, con el objetivo de aportar información para el control de la pesca ilegal y la vigilancia de la Zona Económica Exclusiva Argentina.
Además, podrá detectar floraciones algales nocivas, conocidas como “marea roja”, y generar datos sobre inundaciones, vegetación, uso del suelo y recursos hídricos. “Es como poder ver mejor y en profundidad un activo que le pertenece a la Argentina y saber cómo gestionarlo”, resumió Álvarez.
Las últimas pruebas antes del lanzamiento
La construcción del SABIA-Mar también implicó el desarrollo de tecnología en Bariloche. INVAP fabricó la computadora de vuelo y el módulo de potencia del satélite, mientras que las cámaras ópticas requirieron nuevos procedimientos de fabricación y calibración. “El mayor desafío tecnológico que enfrentó el proyecto fueron las dos cámaras principales”, sostuvo Álvarez.
El satélite también incorporará un receptor de posicionamiento desarrollado por la Universidad Nacional de La Plata y sistemas de autenticación y encriptación para proteger las operaciones durante la misión.
Antes del lanzamiento, el SABIA-Mar deberá superar una serie de ensayos ambientales que simularán las condiciones del despegue y de la órbita terrestre. “Es un momento en el que al satélite se lo estresa y se lo somete a condiciones similares a las que va a sufrir durante el lanzamiento y en órbita”, explicó el responsable de la misión.
Una vez operativo, el satélite realizará unas 14 órbitas diarias alrededor de la Tierra y pasará aproximadamente seis veces por día sobre el Mar Argentino, generando información para la investigación científica, la gestión ambiental y la actividad pesquera.

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