
La desocupación creció 1,1 puntos en un año, con 1,7 millones de personas sin trabajo en centros urbanos.
Durante el último trimestre de 2025, el desempleo en Argentina llegó al 7,5%, según datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). La proporción de personas sin ocupación, disponibles para trabajar y en búsqueda activa de empleo registró una suba de 1,1 puntos porcentuales respecto al mismo período de 2024, y alcanzó a cerca de 1,7 millones de personas en los principales centros urbanos del país.
En la comparación interanual, el indicador registró un incremento significativo: en el mismo trimestre de 2024 la desocupación había sido del 6,4%, lo que marca una suba de 1,1 puntos porcentuales. En ese período, la oferta laboral alcanzó a 22,72 millones de personas, con un aumento de 69.300 respecto del trimestre previo, mientras que el empleo total se redujo a 21,08 millones, con una caída de 142.600 puestos. Como resultado, el desempleo creció en 211.900 personas, alcanzando a 1,64 millones.
En comparación con el cuarto trimestre de 2024, la oferta laboral creció en 138.200 personas, el empleo descendió en 107.600 y el desempleo aumentó en 245.700 trabajadores. Estos datos surgen de la extrapolación al total del país de 47,7 millones de habitantes, a partir de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) realizada en 31 aglomerados urbanos..
Comparación interanual y evolución del empleo
El crecimiento del desempleo se produjo sin cambios relevantes en otros indicadores clave. La tasa de actividad se ubicó en 48,6%, mientras que la tasa de empleo alcanzó el 45%.
Ambos valores se mantuvieron prácticamente sin variaciones respecto al trimestre anterior, lo que evidencia una dinámica estancada en la participación laboral y en el nivel de ocupación.
En este escenario, la suba de la desocupación no responde a una mayor cantidad de personas ingresando al mercado laboral, sino a dificultades para absorber a quienes buscan empleo.
Tensiones en el mercado laboral
El comportamiento de estos indicadores deja en evidencia tensiones en la dinámica del mercado de trabajo. Con niveles estables de actividad y empleo, el aumento del desempleo refleja una menor capacidad del sistema para generar nuevos puestos.
Este contexto plantea un escenario donde más personas permanecen sin trabajo, pese a que no se registran cambios significativos en la cantidad de trabajadores activos ni en el volumen de ocupados.
De este modo, el dato del 7,5% de desempleo consolida una tendencia de deterioro en el último año, con impacto directo en los principales centros urbanos del país.

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