
Carlos Tebes y su hija Pía enfrentan una situación crítica en su vivienda actual. La presencia de ratones y condiciones insalubres los obliga a buscar un nuevo alquiler con urgencia.
“No podemos convivir con ratones que caen por las roturas del cielorraso con una niña inmunosupresora”, expresó Carlos Tebes en diálogo con este medio. La denuncia fue realizada en marzo, cuando la familia notificó a la propietaria sobre la situación. Sin embargo, según relatan, la respuesta fue que “la mejor opción es buscar otro alquiler”, lo que dejó a los inquilinos sin solución concreta.
El entrepiso de la vivienda presenta acumulación de desechos, con “mucha caca de gato y ratones, además de basura”, describió Tebes. En el patio, los nidos de roedores se multiplican, generando preocupación no solo por la salud de la familia, sino también por el entorno: “Estamos cerca de una escuela y frente a un jardín”, advirtió.
La familia señala que la situación sanitaria es incompatible con el cuidado que requiere la niña, quien se encuentra inmunosuprimida. “Otra vez, cuidando la salud de mi hija, me veo en una situación muy complicada sin una buena sanitización”, lamentó Tebes.
Condiciones estructurales y requerimientos médicos
Además del problema con los roedores, la vivienda no cuenta con térmica eléctrica, lo que agrava el panorama. La familia busca mudarse a una casa que cumpla con las recomendaciones del Hospital Garrahan, donde se atiende la niña.
Entre los requisitos, destacan la necesidad de una habitación propia, gas natural, agua y electricidad, además de una ubicación que permita fácil acceso al hospital local y caminos de conexión. La urgencia está marcada por el inicio de la primavera, época de reproducción de roedores.
“La intención es irse lo antes posible”, afirmó Carlos Tebes, quien dejó su número de contacto para quienes puedan colaborar: 2241-686101.
Llamado a la comunidad y contexto barrial
La familia reside en una zona próxima a instituciones educativas, lo que suma un componente comunitario al problema. “No es solo por salubridad de nosotros los inquilinos sino para el barrio”, remarcó Pía, en referencia a la cercanía con una escuela y un jardín de infantes.
El caso pone en evidencia la necesidad de respuestas habitacionales rápidas y adecuadas, especialmente cuando hay menores con condiciones de salud delicadas. La falta de intervención por parte de la propietaria deja a los inquilinos en situación de vulnerabilidad.
Contacto y colaboración solidaria
Carlos Tebes solicita ayuda para encontrar una vivienda que se ajuste a las necesidades médicas y sanitarias de su hija. El número de contacto habilitado para quienes puedan colaborar es 2241-686101.
La familia espera poder mudarse antes de que avance la temporada de primavera, momento en que la proliferación de roedores se intensifica. Mientras tanto, continúan viviendo en condiciones que consideran incompatibles con la salud y el bienestar.

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