
La Cámara de Diputados aprobó un proyecto de ley que propone modificar el huso horario en Argentina durante el invierno. La medida ahora deberá ser tratada en el Senado y, de aprobarse, implicará atrasar una hora el reloj entre abril y septiembre.
La Cámara de Diputados dio media sanción el pasado 21 de agosto a un proyecto de ley que establece cambios en el huso horario argentino. Según el texto, los relojes se atrasarían una hora el primer domingo de abril y volverían a adelantarse el primer domingo de septiembre.
El objetivo principal de la iniciativa es alinear la vida cotidiana con la luz solar y reducir el consumo de energía eléctrica. La votación en el recinto arrojó 151 votos a favor, 66 en contra y 8 abstenciones, con el apoyo de legisladores de distintos bloques.
De aprobarse en el Senado, Argentina pasará en invierno al huso UTC-4 (una hora menos que el actual), mientras que en verano volverá a regir el UTC-3, que hoy se mantiene fijo durante todo el año.
Qué implica el cambio
El texto del proyecto también invita a los países del Mercosur a coordinar modificaciones similares, con el fin de facilitar las actividades comerciales y de transporte en la región.
Aunque especialistas en energía advierten que el ahorro podría ser marginal, un informe del CONICET presentado en 2022 indicó que la adopción del huso UTC-4 permitiría disminuir de manera significativa el consumo eléctrico, especialmente en el ámbito escolar.
Los impulsores de la medida sostienen que el cambio no solo busca un uso más eficiente de la energía, sino también mejorar la organización de las actividades cotidianas en relación con la disponibilidad de luz natural.
Los antecedentes en la Argentina
En el país, los cambios de horario fueron frecuentes a lo largo del siglo XX, sobre todo durante crisis energéticas. Hubo incluso períodos con doble adelanto (UTC-2) durante el verano. Desde la década del 30 se registraron 57 modificaciones horarias.
El último cambio se implementó el 15 de marzo de 2008, cuando se ajustó por última vez el reloj. Desde entonces, toda la Argentina permanece de forma permanente en el huso UTC-3 (ART).
Casos curiosos en la región patagónica
En los años 90, la diferencia horaria llegó a dividir provincias vecinas: Río Negro tenía un uso horario y Chubut otro, por lo que cruzar el Paralelo 42° significaba experimentar “un salto en el tiempo” de una hora.
Si el Senado aprueba el proyecto, el país volverá a retrasar los relojes en invierno, algo que no ocurre desde hace 17 años.

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