María Cárdenas: entre el fuego y los libros

1 diciembre, 2025 Diario InfoChucao Sin categoría

La historia de una bombera voluntaria de El Hoyo que, tras diez años de servicio, cumplió el sueño de terminar el secundario. Su relato refleja el valor de la perseverancia y el acompañamiento de una comunidad que la abrazó en cada paso.

María Cárdenas es parte del cuartel de bomberos voluntarios de El Hoyo desde hace más de una década. Su nombre se hizo conocido en la localidad cuando se difundió la noticia de que había finalizado el secundario. “Nunca imaginé que iba a ser tan grande todo esto. No pensé que iba a ser tanto”, contó con emoción.

Vecina de la zona rural, vive a cuatro kilómetros del centro y combina su labor en el cuartel con un trabajo en la administración pública. “Estoy súper agradecida a todos mis compañeros más que nada que fueron los que impulsaron esto”, dijo. El festejo de sus colegas fue inesperado: “Verlos llegar y que nos reciban fue muy emocionante”.

En medio de la celebración, la vocación estuvo presente. “Los muchachos estaban listos que si salía una emergencia, dejaban el festejo y salían”, recordó.

El esfuerzo detrás del título

La decisión de retomar los estudios fue un compromiso personal y también familiar. “Yo tenía que terminar el secundario, era algo que ya le había dicho igual a mi papá”, relató.

El camino no fue sencillo. “Me costó, no voy a decir que no, pero el esfuerzo todos los días y mis compañeros, dale que ya falta menos, dale que no te queda nada, eso también me ayudó mucho”, explicó.

En Bomberos, la capacitación es constante, y el título secundario abre nuevas posibilidades. “El secundario abre puertas para muchas cosas, para hacer cursos, empezar a capacitarse”, señaló.

Tres años de estudio nocturno

María cursó en la Escuela 734 Educación Permanente de Jóvenes y Adultos (EPJA), destinada a adultos y con modalidad nocturna. “Yo tardé tres años”, indicó. La modalidad le permitió compatibilizar trabajo, responsabilidades en el cuartel y estudio.

La continuidad de esta oferta educativa es clave para la comunidad. “Se estaba trabajando para que esto pueda seguir, que no desaparezca el EPJA, porque creo que es muy importante”, afirmó.

El acceso a la educación de adultos enfrenta desafíos, como la falta de espacios de cuidado infantil. “A veces son mamás, son papás, no tienen dónde dejar los chicos. Entonces se estaba trabajando para ver cómo el ministerio puede llegar para que haya una guardería”, explicó.

Un mensaje que inspira

La experiencia de Cárdenas se convirtió en ejemplo para otros vecinos. “Como dije, cuando ingresé, yo tengo que terminar esto”, recordó.

Consultada sobre las materias, señaló: “Por ahí puede ser matemáticas, pero no. Se pudo”. Y sobre las notas, agregó: “Prefiero no saberlas, pero cuestión que aprobé y terminé todas”.

La historia de María Cárdenas conmueve porque muestra que el esfuerzo cotidiano, acompañado por la solidaridad de una comunidad, puede transformar sueños en realidades. Su título secundario no es solo un logro personal: es un mensaje de esperanza para quienes aún dudan en dar ese paso.

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