
Luego de un operativo con detenidos y denuncias de irregularidades, la familia de Julia Chávez confirmó una prórroga de 30 días para el desalojo en calle Onelli al 1700.
La familia de Julia Chávez, una mujer de 80 años que vive en el mismo terreno desde que nació, obtuvo una prórroga de 30 días para frenar el desalojo previsto en Bariloche. La medida se definió después de una mañana marcada por un operativo policial que terminó con cinco personas detenidas.
La confirmación llegó en el lugar de los hechos, mientras continuaban las tensiones en la zona. El intento de desalojo se desarrolló sobre calle Onelli al 1700, donde vecinos se concentraron para impedir el avance de las fuerzas de seguridad.
Pablo Chávez, hijo de Julia, explicó que la prórroga no resuelve el conflicto de fondo y cuestionó el alcance de la decisión judicial. “Conseguimos una prórroga de 30 días para el desalojo, pero todavía nos falta. Es como que ellos vienen y nos dan un permiso para quedarnos 30 días, no hay más que eso”, señaló Pablo Chávez, en declaraciones a la prensa.
Desde la familia sostienen que la extensión del plazo coincide con el inicio de la feria judicial, lo que consideran un obstáculo para avanzar en una solución definitiva.
Detenidos e incomunicación
El operativo dejó un saldo de cinco detenidos: el hijo de Julia, su hermano, su cuñado y dos amigos de la familia. Según denunció Pablo Chávez, las personas arrestadas permanecían incomunicadas.
“Se dice que están incomunicados, debería estar el doctor De Ápice que vino acá, debería ser él el que vaya a la comisaría a formular los cargos y liberarlos en caso de ser necesario, pero todavía no tenemos esa novedad, no sabemos qué pasa”, expresó Pablo Chávez.
La intervención policial fue finalmente suspendida de manera provisoria, aunque la zona permaneció con tránsito cortado durante varias horas.
De acuerdo con los testimonios recogidos, el operativo incluyó el uso de gas lacrimógeno contra vecinos que se habían congregado en el lugar, y se registraron enfrentamientos con lanzamiento de piedras.
Denuncias por violencia y responsabilidades
Pablo Chávez denunció que su madre fue víctima de violencia durante el procedimiento policial. “A mi mamá la tiraron. La tiraron y la arrastraron hasta dentro de la casa. No se cayó sola. Prácticamente, desde la cama la echaron a la calle”, afirmó.
También responsabilizó al jefe Aguirre, de la Unidad 28, quien estuvo a cargo del operativo, y cuestionó al magistrado que ordenó el desalojo. “El juez no vino a dar la cara. No tuvo los huevos para dar la cara de la mierda que están haciendo. Porque mi vieja vive toda la vida acá: hace 75 años vive mi vieja acá”, sostuvo Pablo Chávez.
La familia asegura que el procedimiento se realizó sin previo aviso y que no tuvieron acceso al expediente judicial. “Esto se hace a escondidas”, resumió Pablo Chávez al referirse a la forma en que, según denunció, se tomó la decisión judicial.
Cuestionamientos al proceso judicial
Según explicó el hijo de Julia, la medida se resolvió en un ámbito reservado. “Con un artilugio que utiliza el estudio Bótbol a través de Rugli de resolver en reservado con Mariano Castro”, afirmó, al describir cómo se habría avanzado sin notificación previa.
Pablo Chávez señaló que intentaron ser recibidos en el juzgado junto a su abogado, pero no obtuvieron respuestas. “Cuando vinieron nos quisieron atender, no salió ningún juez”, relató.
Más tarde, cuando el abogado se presentó con otro familiar, la situación fue similar. “No los quiso atender nadie en el juzgado. Le cerraron todas las puertas”, agregó.
Finalmente, cuestionó el alcance de la prórroga otorgada tras el operativo. “Y ahora vienen a decirnos que nos van a dar 30 días”, concluyó Pablo Chávez, al referirse a la situación judicial que atraviesa su familia.

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