A 11 años de Ni Una Menos: registraron 3.424 víctimas de violencia de género y advierten que “los femicidios no disminuyen”

En el marco de un nuevo aniversario del movimiento Ni Una Menos, la Asociación Civil La Casa del Encuentro difundió un informe que contabiliza 3.424 víctimas de violencia de género desde 2015. Su presidenta, Ada Rico, cuestionó los criterios de registro oficial y alertó sobre el impacto del desfinanciamiento de las políticas de prevención.

A 11 años del primer grito colectivo de Ni Una Menos, la Asociación Civil La Casa del Encuentro presentó un informe que releva 3.424 víctimas de violencia de género entre el 3 de junio de 2015 y el 27 de mayo de 2026. El registro incluye 3.073 femicidios y femicidios vinculados de mujeres y niñas, 4 lesbicidios, 78 trans/travesticidios y 269 femicidios vinculados de varones adultos y niños.

Según el informe, el 13,8% de las víctimas había realizado denuncias previas, mientras que el 6% de los femicidas tenía una medida cautelar de prevención vigente.

En diálogo con InfoChucao, la presidenta de La Casa del Encuentro, organización que coordinadora al Observatorio de Femicidios en Argentina, Ada Rico, sostuvo que los datos reflejan una problemática persistente. “Más allá de lo que se pueda decir desde las altas esferas, los femicidios no disminuyen”, afirmó Rico.

La referente explicó que el relevamiento actual mantiene una tendencia similar a la detectada por la organización desde sus primeros informes. “Hemos presentado el informe de los últimos 11 años que da a una mujer cada 30 horas y cuando realizamos el primer informe de femicidios en la Casa del Encuentro, allá por el año 2008, daba este dato, una mujer cada 30 horas asesinada en nuestro país”, señaló.

Cuestionamientos a las estadísticas oficiales

Rico indicó que una de las dificultades para medir la magnitud de la violencia de género está vinculada a la forma en que se caratulan los expedientes judiciales. “Si la carátula del caso no es violencia de género, ese expediente no va a llegar nunca a ser monitoreado”, sostuvo.

Como ejemplo mencionó el caso de Agostina Vega y explicó que determinadas figuras penales pueden dejar fuera de los registros oficiales situaciones que, según su análisis, responden a violencia de género. “La pena es la misma, es perpetua, pero la realidad es otra, porque entonces deja invisibilizado un asesinato cometido por violencia de género”, expresó.

La presidenta de La Casa del Encuentro también remarcó que los registros permiten visibilizar otras consecuencias de estos crímenes, como la situación de hijos e hijas de las víctimas. Según explicó, cuando los casos son encuadrados bajo otras figuras penales, esa información deja de formar parte de los monitoreos específicos.

Denuncias, medidas cautelares y acceso a la Justicia

Durante la entrevista, Rico advirtió sobre las dificultades que enfrentan las mujeres que intentan sostener denuncias por violencia de género. “La mujer tiene que llevar la causa adelante y si no tiene patrocinio jurídico gratuito, ¿cómo la lleva adelante?”, planteó.

En ese sentido, recordó la existencia de una ley sancionada en 2015 que establece el patrocinio jurídico gratuito para mujeres en situación de violencia. “Esa ley no se cumple”, afirmó.

La dirigente también cuestionó los mecanismos de control sobre las medidas cautelares dictadas contra agresores. “Si la justicia le otorga una medida cautelar de prohibición de acercamiento para el agresor, ¿quién controla que esto se cumpla?”, preguntó.

El llamado a fortalecer la prevención

Para Rico, el eje central debe estar puesto en la prevención y el acompañamiento comunitario. “Tenemos que hablar de prevención, porque ya cuando damos estas notas o estos informes, ya el femicidio sucedió”, señaló.

La referente sostuvo que muchas mujeres permanecen en situaciones de violencia por falta de alternativas habitacionales, económicas o de contención. “No se queda porque quiere quedarse, se queda porque no encuentra el camino de salida”, afirmó.

Además, llamó a intervenir frente a situaciones de violencia y a romper el aislamiento que enfrentan las víctimas. “Que lo hable con alguien, porque el silencio protege al agresor, el agresor se ampara en ese silencio”, expresó.

Finalmente, Rico aseguró que las organizaciones continuarán trabajando en la temática pese al contexto actual. “Transformemos el dolor en lucha y sigamos adelante, porque no nos podemos dejar vencer”, concluyó.

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