
La Mesa Patagónica por Tucuras emitió una alerta preventiva ante el aumento de ejemplares del insecto en zonas de Chubut y Río Negro. Desde INTA y CONICET recomiendan monitorear y aplicar medidas de control para evitar daños en la vegetación y en la producción ganadera.
La tucura sapo vuelve a ser motivo de preocupación en la Patagonia. Según explicó Valeria Fernández Arhex, investigadora independiente del CONICET en el INTA Bariloche, “se esperaba que este año haga un estallido poblacional”. Esto significa que “aumenta la cantidad de tucuras por metro cuadrado”, llegando a superar los 100 ejemplares por m², como ocurrió hace tres años.
Ante la presencia creciente de estos insectos en lugares como Cushamen y Teca, la especialista señaló que “decidimos, como la Mesa Patagónica por Tucuras, largar la alerta para que los productores estén atentos, continúen con los monitoreos y refuercen las medidas de control”. El objetivo, aclaró, es evitar que los ejemplares lleguen a su estado adulto y depositen huevos, lo que complicaría los próximos ciclos.
Fernández Arhex recordó que la tucura sapo “es un insecto herbívoro, nativo, no produce enfermedades ni pica, pero sí es muy voraz y se alimenta de diversas especies de plantas”, afectando pastizales y compitiendo con el ganado por el alimento.
Medidas de control y uso de cebos
La investigadora explicó que entre las medidas más efectivas se encuentra el uso del cebo tucuricida, compuesto por salvado de trigo y una mínima dosis de agroquímico específico. “No hace daño a las aves y no es un cebo tóxico como los que se usan para depredadores”, aclaró.
También se puede aplicar el control mediante pulverización con insecticidas de contacto, que deben tocar directamente al insecto para ser efectivos. En ese sentido, mencionó que los productos “avalados por SENASA incluyen cipermetrina y dimetoato, este último usado en bajas dosis con salvado de trigo”.
Fernández Arhex insistió en que “el productor debe protegerse con elementos adecuados y asesorarse con técnicos del INTA o SENASA antes de aplicar cualquier tratamiento”.
Identificación y monitoreo
La tucura sapo, detalló la especialista, “no vuela, camina y salta; se desplaza en procesión, avanzando por la estepa, las rutas e incluso cerca de las casas y aguadas”. Durante los estallidos poblacionales, pueden registrarse entre 100 y 170 insectos por metro cuadrado.
Desde la Mesa Patagónica por Tucuras recomiendan a los productores capturar ejemplares o tomar fotografías y enviarlas a técnicos del INTA o SENASA para confirmar la especie. “Hay muchas tucuras parecidas, por eso es importante verificar de cuál se trata”, señaló Fernández Arhex.
La investigadora destacó que se trata de una especie endémica: “Siempre estuvo y siempre va a estar. Lo que debemos evitar son los estallidos poblacionales”.
Alternativas sostenibles y nuevas tecnologías
Además de los métodos químicos, el equipo del INTA Bariloche trabaja en herramientas alternativas. Una de ellas es una aspiradora adaptada a partir de una motomochila de pulverización, desarrollada junto a la cooperativa Cosertec, de la Comarca Andina. “Estamos haciendo pruebas y hasta ahora han ido bastante bien”, explicó.
Estos insectos, una vez capturados, pueden tener usos productivos. “Se pueden utilizar como biofertilizante para el suelo o como fuente alimenticia para animales, ya que contienen entre un 70 y un 75% de proteína”, detalló.
Si bien el consumo humano aún no está regulado por SENASA, la especialista señaló que para consumo animal “ya se realizaron pruebas con peces y dieron excelentes resultados utilizando harina de tucura en reemplazo de la harina de pescado”.
Ensayos con drones y perspectivas
Fernández Arhex adelantó que también se están realizando pruebas con drones en zonas de Teca y Gobernador Costa, con el objetivo de distribuir el cebo tucura sapo de manera más eficiente. “El uso de drones en este tipo de plagas es innovador y podría ser una herramienta clave para cubrir grandes extensiones de la estepa”, afirmó.
Finalmente, la investigadora remarcó la importancia de la colaboración entre productores, técnicos y organismos públicos. “Es el momento de monitorear y controlar. Seguimos trabajando en conjunto para disminuir la densidad de tucuras y evitar nuevos estallidos poblacionales”, concluyó.

Sé el primero en comentar