
La Agencia de Extensión Rural INTA El Maitén coordina tareas de seguimiento y control de la tucura sapo en Cushamen y Tehuelches. La especie, autóctona de la Patagonia, presenta nacimientos en altas densidades y requiere atención técnica y comunitaria.
Enmarcado en un tarea de detección temprana en la región patagónica En los departamentos de Cushamen y Tehuelches, provincia de Chubut, se detectaron nacimientos de tucura sapo (Bufonacris claraziana Saussure) en estadio de mosquita, con altas densidades. La Agencia de Extensión Rural INTA El Maitén realiza tareas de monitoreo y capacitación a productores para su manejo.
La tucura sapo es un insecto herbívoro que no transmite enfermedades ni provoca lesiones en humanos, pero afecta directamente a las pasturas, principal fuente de alimento para el ganado. Según Sergio Binda, técnico de la agencia, “la tucura sapo es un insecto herbívoro que cada tres años tiene una explosión poblacional, es un insecto autóctono de la Patagonia. Yo estoy en la agencia desde el año 2004 y en ese entonces la población estaba muy focalizada y con los años se fue expandiendo”.
El control de esta especie se realiza principalmente mediante fumigación con productos químicos. También se emplea un fitosanitario a base de trigo. Binda explicó que “el tema es entender el ciclo biológico de la tucura, entendiendo que en junio y julio comienza a crecer y cuando llega a adulto comienza a marchar y se arman mangas que son bastante impresionantes, ahí las hembras ponen sus huevos a donde llegan por esa manga, que es donde suceden los próximos nacimientos”.
“La tucura tiene varios nacimientos dentro del mismo ciclo, hoy está nacida y debe tener al menos un centímetro, cuando llega a un tamaño de 4 cm se arman las mangas y es impresionante, en noviembre las tenemos de diversos tamaños”, agregó el especialista.
Impacto en el ecosistema y en la producción ganadera

La tucura sapo no vuela, sino que camina y salta, lo que la convierte en una competidora directa del pasto que consumen los animales. “Es un insecto herbívoro que compite con el pasto de los productores, cultivado para sus animales, además del impacto con la población, donde convivís con ellas en los campos, en las aguadas”, señaló Binda.
En Cushamen, el abordaje se realiza en conjunto con INTA, SENASA y CONICET, además de los productores locales. “Hoy que la tucura está chiquita apuntamos a fumigar con productos autorizados por SENASA. La idea no es erradicarla sino disminuir su población para que nazcan menores cantidades y no tengamos estallidos como los que vemos cíclicamente cada tres años, que es la recurrencia que venimos reconociendo en campo”, explicó.
El comportamiento de la especie aún presenta incógnitas. “Son insectos que viven debajo de la nieve, no son cuestiones de temperatura, entonces es un campo que aún hay que investigar, para ver qué comen, para pensar el impacto en los productores”, indicó Binda. También remarcó que “no es hace muchos años que se registra esta explosión de población”.
En situaciones críticas, se han registrado densidades superiores a 100 ejemplares por metro cuadrado, cuando SENASA establece que entre 5 y 6 ya requieren control. Este tipo de concentración representa un desafío para la producción ganadera de la región.
Acciones coordinadas y participación comunitaria
La presencia de la tucura sapo se concentra en la meseta y el centro de la provincia de Chubut. El trabajo de monitoreo y control se realiza con la participación activa de los productores, quienes recorren los campos para identificar los focos.
“Tenemos equipo de fumigación y la idea es que los vecinos den el alerta en su área de comuna para ver cómo proceder, es un trabajo fino y de mucha atención”, concluyó Binda. La articulación entre organismos técnicos y la comunidad rural se presenta como clave para mitigar el impacto de esta especie en los ciclos productivos patagónicos.
Seguimiento y capacitación como estrategia preventiva
El monitoreo constante y la capacitación de los productores permiten anticiparse a los picos poblacionales de la tucura sapo. La recurrencia cada tres años exige una planificación sostenida y el uso de herramientas autorizadas para el control.
La Agencia de Extensión Rural INTA El Maitén continúa con las tareas de seguimiento en terreno, promoviendo el trabajo conjunto y la vigilancia comunitaria como pilares para enfrentar esta problemática.

Sé el primero en comentar