
La Justicia ordenó revisar el fallo que había beneficiado al policía Lamadrid, tras cuestionamientos de la querella y observaciones sobre la falta de fundamentos en la resolución original.
La Justicia declaró la nulidad del sobreseimiento del policía imputado por la muerte de Juan Carlos Villa durante un allanamiento realizado en Mallín Ahogado, tras hacer lugar al planteo de la querella. La revisión se produjo a partir del recurso impulsado por el abogado Maximiliano Geido, quien cuestionó la decisión adoptada en primera instancia.
La fiscala adjunta Daniela Ortíz Celoria había concluido, después de más de un año de investigación, que el agente Lamadrid actuó en “legítima defensa” y en cumplimiento del deber, al encontrarse presuntamente rodeado por dos personas armadas. En ese marco solicitó el sobreseimiento y calificó al policía como víctima de una tentativa de homicidio.
Según la teoría fiscal, Lamadrid efectuó dos disparos a corta distancia contra Villa cuando éste intervino portando un cuchillo, provocando su muerte en el acto. Luego, habría realizado un tercer disparo que hirió de gravedad al hijo de la víctima, quien —de acuerdo con la versión fiscal— también habría sostenido un arma blanca.
Debate sobre la fundamentación del fallo
La defensa, representada por el abogado Damián Torres, adhirió a la postura de la fiscalía. Sin embargo, la querella mantuvo que persistían dudas sobre la dinámica del hecho y planteó que correspondía desarrollar un juicio oral para ventilar la prueba disponible.
En su resolución original, el juez Gangarrossa afirmó que “coincidía plenamente en la necesidad de hacer un juicio oral”, aunque igualmente dictó el sobreseimiento porque el Ministerio Público Fiscal había retirado la acusación. Para la querella, la postura resultaba contradictoria y carecía de un sustento argumental suficiente.
Durante la audiencia realizada hoy, el juez Pichetto coincidió con ese planteo. Señaló que los argumentos expuestos por Gangarrossa “no se condicen con la decisión tomada”, dado que el propio magistrado había reconocido la existencia de pruebas interpretadas de forma divergente por las partes.
Pichetto sostuvo que la víctima tenía derecho a continuar la investigación y eventualmente acceder a un juicio oral. “No se advierte el motivo que llevó al juez a resolver en sentido contrario a lo que él mismo desarrolló en su argumentación”, indicó al anunciar la nulidad del fallo.
Revisión y nuevo pronunciamiento
Al concluir que la sentencia carecía de fundamentos y que la línea argumental no justificaba el resultado, Pichetto declaró la nulidad del sobreseimiento dictado en favor de Lamadrid.
Finalmente, el magistrado dispuso el reenvío de las actuaciones al mismo juez para que emita un nuevo pronunciamiento, lo que reabre el expediente y obliga a revisar nuevamente la responsabilidad del policía en el hecho ocurrido en Mallín Ahogado.

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