
Tras la no renovación de contratos, trabajadores de la Comisión Nacional de Energía Atómica realizaron medidas de fuerza en Bariloche y denunciaron un proceso de achicamiento del organismo. Desde ATE reclamaron la reincorporación del personal y cuestionaron a las autoridades.
La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) quedó en el centro de un conflicto tras la decisión de no renovar el contrato de trabajadores del organismo. La medida derivó en protestas en distintos puntos del país y en una movilización en Bariloche, donde empleados del Centro Atómico Bariloche realizaron un corte sobre la avenida Bustillo para reclamar la reincorporación del personal.
La protesta se produjo luego de que se conociera la desvinculación de trabajadores de la CNEA, en un contexto que la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) vincula con el plan de reducción del Estado. En paralelo, en la sede central del organismo también hubo manifestaciones que incluyeron la intervención de Gendarmería.
La delegada de ATE y trabajadora profesional del Centro Atómico Bariloche, Carolina Ayala, explicó que las medidas de fuerza buscan revertir la decisión. “Estamos interviniendo la avenida Bustillo en reclamo de la reincorporación de todos nuestros compañeros trabajadoras y trabajadores de la comunidad”, sostuvo Ayala.
Según indicó, todavía no cuentan con el número definitivo de personas afectadas en Bariloche. “Son más o menos 100 personas de todo el organismo. No sabemos a ciencia cierta cuántos son de acá porque todavía no los pudimos seguir uno a uno”, señaló la representante sindical.
ATE denunció falta de personal y cuestionó las desvinculaciones
Ayala afirmó que el organismo ya funcionaba con una dotación reducida antes de las desvinculaciones. “La comunidad está trabajando hoy con una dotación mínima. Estamos en realidad por debajo de la dotación mínima para realizar nuestras tareas en los laboratorios y en los lugares de trabajo”, expresó.
También explicó que las personas afectadas habían ingresado mediante concursos y acumulaban años de trayectoria. “Son todas personas que llevan más de 10 años. No son personas que contrataron hace poco para un proyecto puntual”, aseguró.
En ese sentido, sostuvo que las notificaciones fueron enviadas el último día del mes mediante correo electrónico. “Mandaron mails de notificación de la desafectación de estas personas al organismo”, indicó, y agregó que esa modalidad genera incertidumbre entre quienes continúan desempeñándose en la institución.
La delegada además cuestionó las incorporaciones realizadas por la actual conducción del organismo. “Las autoridades nos dicen que tiene que haber un recorte y a su vez hacen contrataciones de personas que no cumplen con los criterios de contratación de la CNEA”, afirmó.
Reclamo por la ciencia y pedido de reincorporación
Durante la entrevista, Ayala rechazó las declaraciones atribuidas al presidente de la CNEA, quien había señalado que los trabajadores desafectados cumplían tareas administrativas. “Tenemos personas que son todas profesionales que fueron desafectadas en sus lugares de trabajo. Queremos, por un lado, la reincorporación de nuestros compañeros y, por el otro lado, la renuncia de sus autoridades”, manifestó.
La dirigente sostuvo además que el conflicto afecta el funcionamiento de áreas vinculadas a la medicina nuclear. “El 80% de las actividades que se hacen acá, en el Centro Atómico Bariloche, tienen que ver con la medicina nuclear”, afirmó, y advirtió sobre el impacto que, según su visión, tendría una reducción de capacidades del organismo. Asimismo alertó que espacios como Intecnus son afectados por la misma política nacional de vaciamiento.
Respecto del motivo de las medidas impulsadas por el Gobierno nacional, Ayala sostuvo: “La privatización, esto viene del Gobierno nacional, privatizar todo lo que se pueda del Estado. Lo que no nos cierra es que quieras privatizar lo que te da ganancias”. Además, consideró que “lo que nos están sacando es la soberanía de un país”.
Finalmente, la delegada hizo referencia a la situación salarial de los trabajadores del organismo en Bariloche. “Los cargos más altos o algunos doctores están cerca de un millón y una persona que ingresó hace poquito, un personal técnico, está cobrando alrededor de 600.000 pesos”, señaló. Y concluyó: “No queremos entrar en la calle, no nos gusta, queremos hacer nuestro trabajo, pero no nos queda otra”, expresó Ayala.

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