Cómo será el próximo cónclave que elegirá al sucesor de Francisco

La elección del nuevo Papa se realizará luego de un período de nueve días de exequias y entre 15 y 20 días de preparación. En el proceso participarán aproximadamente 130 cardenales electores, de los cuales más de dos tercios fueron designados por el propio Francisco.

Pese a las reformas impulsadas por Jorge Mario Bergoglio durante su pontificado, los procedimientos para la elección del próximo Papa no sufrirán modificaciones. La normativa que regirá el futuro cónclave será la misma que estuvo vigente en marzo de 2013, cuando el entonces arzobispo de Buenos Aires fue designado como Francisco, y que se basa en tradiciones que se remontan a ocho siglos atrás.

La elección se realizará luego de un período de nueve días de exequias y entre 15 y 20 días de preparación. En el proceso participarán aproximadamente 130 cardenales electores, de los cuales más de dos tercios fueron designados por el propio Francisco.

Según las normas actuales, el único requisito para ser elegido Papa es ser varón, bautizado dentro de la Iglesia Católica. No hay límite de edad ni obligación de ser sacerdote o cardenal. La última vez que se eligió a alguien fuera del colegio cardenalicio fue en 1378.

Reglas y sede del cónclave

Desde el año 2005, las reglas están detalladas en la constitución apostólica Universi Dominici Gregis , que establece las condiciones para la vacancia de la Sede Apostólica y la elección del nuevo pontífice. Actualmente, la Iglesia cuenta con 252 cardenales, pero sólo 139 tienen menos de 80 años y están habilitados para votar.

El cónclave se celebra en la Capilla Sixtina del Vaticano, lugar que desde 1878 se utiliza como sede permanente de estas votaciones. El espacio está sellado con estrictas medidas de seguridad que incluyen inhibidores de señal y aislamiento total de los cardenales respecto del mundo exterior.

“Durante el cónclave, los cardenales no tienen acceso a periódicos, radio, televisión ni ningún mensaje exterior a la asamblea. Hay pena de excomunión automática (latae sententiae) para cualquiera que viole esta norma de confidencialidad”, detalla el reglamento.

Inicio del proceso

El proceso comienza con una misa especial llamada Pro Eligendo Pontifice . Luego, se da la orden “¡Extra omnes!” —todos afuera—, y sólo los cardenales quedan dentro de la Capilla Sixtina. Allí deben permanecer hasta que se tome una decisión. Durante este período, se alojan en la Casa Santa Marta, una residencia construida en 1996 dentro del Vaticano.

La residencia, con 131 habitaciones, es utilizada habitualmente para huéspedes del Vaticano y fue también el lugar de residencia de Francisco durante su pontificado.

Dinámica de la votación

Dentro de la Capilla Sixtina, los cardenales eligen al azar a nueve de sus miembros para supervisar la votación: tres como fiscales, tres como recolectores de votos y tres como revisores. El proceso se inicia con discursos y reflexiones, y luego comienzan las rondas de votación.

“Cada cardenal escribe en la papeleta el nombre de su elección, de ser posible con letra distorsionada para ocultar su identidad. Luego camina hacia el altar mayor”, indica el protocolo. Allí emite su voto bajo juramento y deposita la papeleta.

Fumatas y presentación

El Papa es elegido cuando un candidato obtiene una mayoría de dos tercios. Si tras 34 votaciones no hay resultado, sólo se considerarán los dos más votados. Luego de cada ronda, las papeletas se queman para dar paso al ritual de las “fumatas”, cuyo color informa a los fieles el estado de la elección.

Para evitar malentendidos, se utilizan productos químicos que garantizan una fumata negra cuando no hay acuerdo, y

Finalmente, el nuevo Papa se presenta ante el pueblo desde el balcón principal de la Basílica de San Pedro, tras el anuncio tradicional: “ Annuntio vobis gaudium magnum: Habemus papam! ”.

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