Condena firme por acoso digital en El Maitén: un hombre fue declarado culpable

La Fiscalía de Lago Puelo logró una sentencia mediante juicio abreviado contra Diego Gabriel “Pipo” Arias, acusado de hostigar a una mujer con ataques en redes sociales, amenazas y persecución.

Una sentencia penal firme puso fin a un caso de acoso digital y amenazas que tuvo como víctima a una mujer de El Maitén. La Fiscalía de Lago Puelo alcanzó un acuerdo de juicio abreviado con la defensa de Diego Gabriel “Pipo” Arias, quien fue declarado autor penalmente responsable de coacción y desobediencia a la autoridad.

La resolución fue homologada judicialmente y además incluyó la incautación del teléfono celular que el condenado utilizó para cometer los hechos.

La causa se originó a partir de una campaña de desprestigio en Facebook dirigida contra el emprendimiento de la víctima, un centro de estética en esa localidad cordillerana.

Con el acuerdo de juicio abreviado, Arias aceptó su responsabilidad penal y el proceso concluyó sin necesidad de realizar un juicio oral.

La estrategia judicial para cerrar el caso

El expediente se resolvió mediante una herramienta procesal impulsada por el funcionario de fiscalía Natanael Yamil Abad, que permitió avanzar con rapidez en la causa.

Esta modalidad permitió obtener una condena firme y evitar que la víctima tuviera que atravesar una instancia de debate oral en la que debía volver a declarar frente al agresor.

Desde el Ministerio Público Fiscal señalaron la importancia de intervenir con rapidez en este tipo de situaciones.

En ese sentido, indicaron que actuar a tiempo permite frenar el impacto psicológico que generan estas conductas. “Desmantelamiento psíquico”, describieron desde el organismo al referirse a las consecuencias que sufren las víctimas de violencia digital.

De los ataques en redes al hostigamiento

La investigación judicial reconstruyó el accionar del condenado desde los primeros episodios registrados en junio de 2024.

Según la causa, Arias creó un perfil falso en Facebook para difamar al centro de estética de la víctima con el objetivo de afectar su actividad económica.

El expediente también incorporó mensajes recuperados de Messenger y WhatsApp en los que el acusado intensificó las amenazas.

En uno de esos mensajes, el agresor advertía a la mujer sobre la continuidad del hostigamiento. “Seré tu peor pesadilla hasta que te vayas de El Maitén”, escribió Arias en comunicaciones analizadas durante la investigación.

Amenazas, desobediencia y pruebas digitales

La causa también acreditó que el acusado condicionó el cese de los ataques digitales a cambio de favores sexuales, según los mensajes incorporados al expediente.

Incluso cuando la mujer se encontraba realizando la denuncia en la Comisaría de la Mujer, el hombre continuaba llamándola.

Posteriormente violó las órdenes de prohibición de acercamiento y llegó a perseguirla en un auto gris cerca del puente sobre el río Chubut.

Para identificar al responsable, la División Policial de Investigaciones y la Fiscalía realizaron un trabajo de análisis digital que incluyó cruces de datos con operadoras telefónicas y con la empresa Meta, además del secuestro del celular del imputado.

El cierre judicial y sus consecuencias

Durante la investigación también se recuperaron chats y capturas de pantalla que el acusado había eliminado.

Con esas pruebas se consolidó el expediente que terminó con la condena por coacción simple y desobediencia a la autoridad.

Tras los hechos, la víctima decidió mudarse a Bariloche con el objetivo de recuperar su tranquilidad.

La sentencia marca un antecedente judicial sobre violencia digital, al establecer que las conductas realizadas en redes sociales también pueden derivar en responsabilidad penal.

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