
La comunidad educativa del paraje El Coihue exige respuestas ante el cese de un cargo docente y la imposibilidad de ampliar la matrícula, en un contexto atravesado por los incendios.
La Escuela 58 El Coihue, ubicada en el paraje homónimo dentro del ejido de Epuyén, atraviesa una situación compleja. Bárbara, mamá de la institución, explicó: “El día 26 de enero deberían haber arrancado las clases y debido a la emergencia ígnea no arrancaron, a una semana de esa fecha nos enteramos que cesan un cargo docente y nos dan clases virtuales”. Según relató, las familias de El Coihue y Epuyén fueron afectadas por los incendios de este año y del anterior, lo que vuelve inviable la modalidad virtual.
La comunidad reclama que se revea la decisión de cesar el cargo docente. Bárbara señaló: “En este contexto y sin excusas válidas, cesar un cargo docente sin un pretexto concreto lo vemos como una regresión en los derechos de los niños”. Recordó además que en el Jardín 476 ocurrió algo similar el año pasado, cuando se perdieron dos cargos docentes que no fueron recuperados.
Desde hace una década, las familias piden la ampliación de la escuela debido al crecimiento de la matrícula. Este año se registraron 33 estudiantes, apenas tres menos que el año pasado, y siete interesados en ingresar que no pertenecen al radio. “Hay lugar y no les permiten, o sea, que estaríamos en 40 personas interesadas en la escuela”, explicó Bárbara.
Reclamo por infraestructura y organización de grados
La falta de espacio es otro de los problemas. Una de las aulas funciona en lo que debería ser una oficina y otra en un pasillo de tres por tres metros. Ante el cese de un cargo, los grados de primero a tercero y de cuarto a sexto deberían reagruparse. “Esto lo que generaría es que poco a poco descienda más la matrícula porque no entrarían más chicos en la escuela”, advirtió Bárbara.
Las familias se reunieron con la supervisora zonal, quien se comprometió a revisar la situación. “Nos dijo que lo iba a rever, tanto lo que es permitir que otros niños y niñas se inscriban por fuera del radio y también rever el tema del cargo docente”, relató Bárbara. Sin embargo, la comunidad se mantiene cauta por antecedentes previos.
La escuela tiene modalidad artística y, por su ubicación rural, organiza el ciclo lectivo con vacaciones largas en invierno y cortas en verano. “En invierno las vacaciones son más largas porque los caminos se congelan, porque nieva, entonces hay familias que deciden ir a esta escuela por todas estas cuestiones”, explicó Bárbara.
Expectativa por una respuesta oficial
El lunes próximo las familias esperan una definición sobre la revisión del cargo docente y la posibilidad de ampliar la matrícula. “Supuestamente el lunes deberíamos tener una respuesta sobre esta revisión, pero no nos queremos confiar tampoco”, expresó Bárbara.
La situación se agrava por el impacto de los incendios en la comunidad. “De toda la comunidad educativa hay dos familias que se les quemó las casas, todas fuimos atravesadas por el fuego, nuestros medios de producción, somos una comunidad rural y los niños necesitan volver a encontrarse”, señaló. En este contexto, las clases virtuales no resultan una alternativa viable.
Las familias remarcan la importancia del encuentro presencial. “Para los niños este lugar de encuentro emocional, pedagógico, se tiene que dar viéndonos las caras, si no puede ser virtual o que las familias tengan que acompañar al lado cuando están levantando sus casas nuevamente”, sostuvo Bárbara.
Derechos de los niños y continuidad escolar
La comunidad insiste en que la decisión de reagrupar grados afecta directamente a los estudiantes. “No somos números, no son los niños números que como bajó la matrícula por tres estudiantes reagrupamos y metemos a 15 chicos en un aula a la cual no entran, necesitan su espacio, necesitan sus docentes, necesitan sus amigos”, expresó Bárbara.
El reclamo apunta a garantizar una educación digna y el derecho de los niños a contar con docentes y espacios adecuados. “Nuestras energías están puestas en reconstruir y tenemos que enfocarnos ahora en defender los derechos de nuestros niños, no pensamos dar un paso atrás en esto porque es su derecho”, afirmó.
Las familias esperan que la supervisión brinde una respuesta favorable. Mientras tanto, también se organizan para conseguir kits escolares, ya que muchas familias perdieron todo en los incendios. “Estamos pensando también en todos los kits escolares, dado que hay que reiniciar, retomar y muchos deben haber perdido todo”, concluyó Bárbara.

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