Fundación Desafío Bariloche hizo realidad el sueño de un joven con discapacidad de esquiar en el cerro Catedral

Facundo Soria, de 17 años, viajó desde Buenos Aires junto a su familia para vivir un viaje de egresados diferente. La Fundación Desafío Bariloche lo becó para realizar una jornada de esquí adaptado y la experiencia terminó con un gesto de agradecimiento que conmovió a todos

La Fundación Desafío Bariloche cumple 25 años trabajando para que la montaña sea un espacio de inclusión. A través de su programa de esquí adaptado, acompaña a personas con discapacidad de todas las edades para que puedan disfrutar de la nieve y del cerro Catedral, adaptando equipos, formando instructores y generando oportunidades.

El director de la fundación, Martín Saccomanno, compartió la historia de Facundo Soria, un joven de 17 años con parálisis cerebral y discapacidad visual que llegó desde la provincia de Buenos Aires para cumplir el sueño de esquiar.

Este año, Facundo terminó la escuela secundaria. Como no pudo participar del tradicional viaje de egresados debido a su discapacidad, su familia decidió organizar una experiencia distinta y viajar a conocer la nieve. “Se nos ocurrió venir a conocer la nieve y hacer un viaje de egresados en familia, contó Julieta, la mamá de Facundo.

Una experiencia de esquí adaptado en Bariloche

Mientras buscaba alternativas para que su hijo pudiera disfrutar de la montaña, Julieta encontró en las redes sociales a la Fundación Desafío Bariloche. Meses antes del viaje consultó si existía la posibilidad de que Facundo pudiera esquiar y la respuesta fue que la institución becaría por completo la actividad para que la familia solo debiera afrontar el viaje hasta Bariloche.

“Desde el principio nos explicaron cómo era la aventura. Nos fueron a buscar al estacionamiento, nos acompañaron en todo momento y Facu estuvo súper feliz. Los chicos hacen ese trabajo con un amor descomunal. Fue una experiencia maravillosa para él y para toda la familia”, destacó Julieta.

Cuando los padres esperaban en la base del cerro, los instructores aprovecharon la habilitación de los sectores altos para llevar al joven a vivir su primera jornada sobre la nieve. “Nos fuimos con Facundo para arriba y justo también teníamos otra clase con Toto, un alumno que viene todos los años. Cuando bajamos fue toda emoción: abrazos, lágrimas y agradecimientos”.

Con información de Radio El Cordillerano.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será objeto de publicidad.


*