
Judith Jiménez, Secretaria de Ambiente y Cambio Climático de Río Negro, habló sobre la habilitación de refugios en el Área Natural Protegida Río Azul Lago Escondido (ANPRALE) y los protocolos de seguridad que se implementan en la zona.
La Secretaria de Ambiente y Cambio Climático de Río Negro, Judith Jiménez, estuvo presente en El Bolsón en el marco de la apertura de sobres para la construcción de tres portales de acceso al ANPRALE. Según explicó, se trata de parte de un plan de inversión en infraestructura dentro del área protegida.
“Hoy venimos a hacer la apertura de sobres de los tres portales de ANPRALE, de acceso al área natural protegida. Esto forma parte de un plan de inversión de infraestructura en el área que es muy importante para nosotros”, señaló Jiménez.
La funcionaria destacó que la iniciativa busca mejorar las condiciones de trabajo de los guardas-ambientales. “Nosotros tenemos guardas ambientales que están recorriendo el área, que tenían un tráiler en el portal Confluencia. Ahora, hacer tres portales de acceso con oficina, comedor, baño y cocina es mejorar también la calidad del trabajo y las condiciones de los guardas ambientales”, afirmó.
Además, subrayó el valor simbólico de la obra: “Cuando venga el turista, la infraestructura se va a transmitir junto con la belleza que es el área natural protegida. Esto nos va a permitir dar más información y atender mejor al turismo”.
Habilitación de refugios de montaña
Jiménez se refirió también al trabajo articulado con distintos organismos para regularizar los refugios de montaña dentro del ANPRALE. “Venimos haciendo este año un trabajo articulado con turismo, municipio y diferentes organismos del Estado para poder habilitar los refugios. Ya han entregado la mayoría los papeles y venimos habilitando poco a poco cada refugio”, explicó.
Desde el punto de vista ambiental, la Secretaría exige planes de gestión que incluyan el manejo de residuos y efluentes, además de la zonificación de los espacios. “Eso es lo que nosotros les pedimos. Después, Turismo les pide la habilitación del refugio en sí y también lo hace Comercio de El Bolsón, cada uno con su rol”, detalló.
La funcionaria remarcó que se establecieron cupos de visitantes en los senderos, basados en estudios técnicos realizados junto al CONICET. “Pusimos cupo que tiene que ver primero con la cantidad que tienen los refugieros en recibir visitantes, pero también con un análisis técnico de la capacidad de carga que tiene la montaña”, indicó.
Trabajo conjunto con refugieros
Jiménez aclaró que el objetivo no es clausurar refugios, sino mejorar las condiciones de funcionamiento. “La idea no es ir a clausurar, sino mejorar todo lo que se pueda y habilitarlo en las mejores condiciones. Nunca fue la idea clausurar ningún refugio. Entendemos que es fuente de trabajo y que es una red más grande de la Argentina y Latinoamérica. La idea es fortalecer eso y no clausurar nada”, sostuvo.
En este punto surge una contradicción: mientras se enfatiza que no se busca clausurar, se reconoce que existen exigencias ambientales y de seguridad que, de no cumplirse, podrían derivar en restricciones. La funcionaria lo presenta como un proceso de acompañamiento, aunque las condiciones técnicas marcan límites claros.
El 21 de noviembre se abrió oficialmente el camino troncal del ANPRALE. Sobre las primeras semanas de funcionamiento, Jiménez comentó: “Hemos tenido muchos turistas. Recalcar que es un área que todavía está sensible, hay partes quemadas. Siempre digo: con cautela, con seguridad. Es un área que ha sufrido un impacto y que es de montaña, no es que vas a la playita, sino a un lugar complejo. Hay que cuidarse y transmitir esto”.
Protocolos de seguridad y cierres preventivos
Finalmente, la Secretaria se refirió a los protocolos de cierre de senderos en casos de riesgo extremo. “Desde la Secretaría de Protección Civil elaboraron un protocolo. Informamos a todos los refugieros que a partir de ciertas condiciones el área se va a cerrar por cuestiones de seguridad: vientos mayores a 70 u 80 kilómetros por hora, riesgo de incendio alto, condiciones que hacen que el área se tenga que cerrar”, explicó.
La implementación de estos protocolos busca evitar situaciones como las que se vivieron durante el incendio en la zona de La Confluencia. La medida, sin embargo, plantea un desafío: compatibilizar la promoción del turismo con la necesidad de preservar un área que, según la propia funcionaria, “todavía está sensible” por los impactos sufridos.

Sé el primero en comentar