
El presidente del Foro de Juntas Vecinales de El Bolsón, Jorge Otero, reflexiona sobre la necesidad de fortalecer las organizaciones barriales, clave para canalizar demandas y mejorar la calidad de vida en la comunidad.
El fortalecimiento de las juntas vecinales es un desafío constante en El Bolsón. Según Jorge Otero, presidente del Foro de Juntas Vecinales, en estos meses se ha trabajado en el “asesoramiento y acompañamiento en la conformación de las juntas vecinales” y se ha compartido información clave, como la “prevención del fuego”. Sin embargo, la participación sigue siendo un tema complejo.
“Actualmente se encuentran funcionando con mandato actualizado unos siete u ocho listas. Como los mandatos duran dos años, algunas se vencen y prorrogan, por lo que en realidad funcionando deben ser unas 14. La participación es lo que cuesta, entonces tarda la renovación”, explicó Otero. Añadió que “el último semestre del año pasado tuvieron elección y se conformaron siete juntas”.
Otero destacó que las juntas vecinales son fundamentales para fortalecer el vínculo con el municipio: “Es la forma más directa de poder comunicarse con el municipio para actualizar ordenanzas, hacer que se apliquen las mismas, poder participar del ordenamiento en comunicación con los vecinos. Por ejemplo, el plan de ‘El municipio en tu barrio’ vino bien para el funcionamiento de las juntas”. Sin embargo, reconoció las dificultades de los procesos administrativos: “Todos los estados municipales y nacionales, lo que se ve es que es lento para las demandas y pedidos, y a veces los vecinos no lo entienden. Pero a su vez, es la forma para ver la transparencia de los funcionamientos, hay que empaparse e insistir en ese camino”.
En este sentido, Otero subrayó la importancia de la organización vecinal y la necesidad de buscar soluciones ágiles a las problemáticas cotidianas: “Cuando surge el problema, se tarda mucho tiempo en hacer el reclamo, contarlo, darlo a conocer. Nosotros tenemos un canal de riego en el que tiene intervención el DPA, la Municipalidad, los vecinos, y no es tan fácil resolver la queja. Por eso hay que estar, encontrar a quién dirigirse y trazar el camino más rápido para solucionar el asunto”.
Sobre la junta vecinal del Mallín
Sobre el paraje de Mallín Ahogado, Otero señaló que aún hay desafíos en la delimitación y representación de los sectores: “Los barrios no están delimitados como dice la ordenanza de juntas vecinales. El otro día revisando en el Concejo Deliberante encontré que hay un plan de mesa barrial, y de ese modo cada sector podría tener dos o tres representantes y así armar una junta. También se puede hacer una junta vecinal en general de todo Mallín, pero es muy grande y habría que ver si ésta logra reunir todas las demandas, necesidades de todo Mallín”. En este sentido, Otero invitó a los vecinos a reflexionar: “Hay que hablarlo y seguir trabajandolo. Si es por sectores o es general, tienen que evaluarlo desde el lugar si es más conveniente en general o por sectores más chicos; los que lo saben son los vecinos del barrio”.
Respecto al Área Natural Protegida Río Azul Lago Escondido (ANPRALE), Otero añadió otro desafío: “Se ordenó la fecha de cierre, pero no la fecha de apertura. Se trata de ver todos los intereses que hay en juego y que se ordenen”, aseguró.
Finalmente, Otero cerró con un mensaje alentador: “Que los vecinos traten de organizarse, que es lo que tenemos que hacer desde cada junta vecinal, y hacer un Bolsón más vivible”. Su reflexión pone de manifiesto la importancia de fortalecer estas organizaciones como base para construir una comunidad más unida y eficiente.

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