Ni Una Menos: la Comarca Andina se movilizó contra la violencia de género y denunció el vaciamiento de las políticas públicas

A 11 años de la primera marcha de Ni Una Menos, organizaciones feministas y vecinos de la Comarca Andina participaron de una convocatoria conjunta en Lago Puelo. El reclamo estuvo atravesado por los femicidios recientes, la falta de recursos estatales y la exigencia de mayor presencia del Estado.

La Comarca Andina unificó sus fuerzas este miércoles 3 de junio para conmemorar los 11 años de Ni Una Menos con una convocatoria conjunta en la plaza principal de Lago Puelo, donde participaron asambleas y vecinos de El Bolsón.

La movilización se desarrolló en el marco de una jornada nacional marcada por el repudio a los femicidios, la denuncia por el vaciamiento de las políticas de género y el reclamo de justicia por las víctimas de la violencia machista.

El reciente femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, volvió a instalar la discusión sobre las herramientas estatales de prevención y asistencia, una demanda que estuvo presente en las distintas convocatorias realizadas en el país.

Las organizaciones participantes retomaron consignas históricas como “Vivas, libres y desendeudadas nos queremos”, con el objetivo de visibilizar la urgencia de erradicar la violencia machista y las dificultades económicas que atraviesan muchas víctimas.

El reclamo por políticas públicas y asistencia a víctimas

La referente feminista de Viedma, Morena Patrizio, sostuvo que la falta de presupuesto estatal impacta directamente en la capacidad de prevención y acompañamiento. “El caso de Agostina mostró que el desmembramiento del Estado después termina en una tragedia. Es lo mismo que nos está pasando acá: podemos articular con el municipio o con provincia, pero las estrategias integrales no se construyen”, aseguró Patrizio.

La dirigente señaló además que los femicidios de Agostina Vega y Dulce Candia representan “casos testigos” de las consecuencias que puede tener la ausencia de políticas públicas sostenidas y recursos estatales destinados a la prevención de las violencias.

También advirtió que una de las principales dificultades para quienes atraviesan situaciones de violencia de género es la imposibilidad de abandonar el hogar que comparten con el agresor debido a la falta de alternativas habitacionales.

“Cuando hay violencia, la urgencia es habitacional, pero hoy el Estado no tiene herramientas para resolverlo, lo que vuelve imposible dar una respuesta efectiva”, afirmó Patrizio.

Alerta Violeta y el Archivo de la Memoria de Género

Como parte de las acciones impulsadas en Río Negro, el movimiento feminista de Viedma lanzó la iniciativa “Alerta Violeta”, una red de articulación provincial que reúne a referentes de 17 localidades para denunciar el vaciamiento de las políticas de género y la falta de recursos estatales.

“No es una alerta meteorológica, es una alerta gubernamental”, explicó Patrizio al presentar la propuesta, que busca provincializar el reclamo y visibilizar situaciones de riesgo vinculadas a la ausencia de respuestas institucionales.

Las organizaciones también avanzan en la construcción de un Archivo de la Memoria de Género, una herramienta creada ante la falta de sistematización de datos oficiales. El registro ya contabiliza 101 víctimas en Río Negro y busca visibilizar casos que, según las organizaciones, no siempre quedan reflejados en las estadísticas oficiales.

En la antesala de una nueva movilización de Ni Una Menos, Patrizio resumió el sentimiento que atravesó las convocatorias de este 3 de junio: “Este nivel de desidia ya no se aguanta más. Venimos haciendo malabares con muy pocas herramientas y eso generó mucho cansancio. Hoy necesitamos volver a gritar todas juntas”, afirmó la referente.

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