
Prestadores de Río Negro, Chubut, Neuquén y La Pampa anunciaron que desde mañana dejarán de atender consultas de guardia bajo cobertura de PAMI. Mantendrán únicamente las emergencias y advierten que los aranceles acumulan una pérdida del 75% frente a la inflación.
Las clínicas y sanatorios de la Patagonia resolvieron suspender desde mañana la atención de consultas de guardia para afiliados de PAMI, manteniendo únicamente la asistencia en casos de emergencia. La medida alcanza a establecimientos de Río Negro, Chubut, Neuquén y La Pampa y se produce tras varios meses de negociaciones sin acuerdo con las autoridades de la obra social.
El principal reclamo del sector está vinculado al atraso en los valores que reciben por las prestaciones médicas. Durante una entrevista radial, Andrés Sabalette, del Sanatorio Juan XXIII, sostuvo que la situación económica se volvió insostenible para los prestadores. “Los precios hoy no llegan a cubrir los costos que un sanatorio, una clínica necesita para poder brindar el servicio. Esa es la situación crítica a la cual hoy hemos llegado”, afirmó Sabalette.
Según explicó, el problema no se limita a las provincias patagónicas. “El problema del desfinanciamiento de PAMI respecto de las prestaciones médicas es general”, señaló, al tiempo que indicó que las clínicas de la región comparten un mismo esquema de convenio con la obra social.
Aranceles sin actualización y pérdida frente a la inflación
De acuerdo con los prestadores, la situación se agravó por la falta de actualización de los aranceles que abona PAMI. Sabalette aseguró que durante el presente año no se registraron incrementos en los valores de las prestaciones. “La desvalorización de aranceles con los que PAMI retribuye los servicios médicos, si consideramos los dos últimos años, dos años y medio aproximadamente, alcanza el 75% en relación a la inflación”, indicó.
Además, recordó que los incrementos otorgados durante los últimos años quedaron por debajo de la evolución de los costos del sector. Según detalló, la combinación de esos atrasos derivó en una situación que impide cubrir los gastos operativos básicos de clínicas y sanatorios.
Los prestadores también cuestionaron que la última propuesta recibida desde el organismo contemplara un ajuste potencial inferior al 4%, porcentaje que consideran insuficiente para comenzar a revertir el deterioro económico.
Más de 300 mil afiliados afectados
Desde el sector advirtieron que la medida impactará sobre cerca de 300.000 afiliados de las cuatro provincias involucradas. “Son casi 300.000 afiliados de las cuatro provincias que ven afectado su servicio y es el primer y más crítico punto”, remarcó Sabalette.
El dirigente también señaló que una parte de los pacientes puede afrontar algunos gastos por cuenta propia, pero advirtió que muchos jubilados no tienen posibilidades económicas de hacerlo. “Hay un número muy importante que no tiene acceso y depende de la jubilación”, sostuvo.
A su vez, explicó que la interrupción de prestaciones privadas genera una transferencia de demanda hacia el sistema público de salud, que también enfrenta limitaciones para absorber nuevos pacientes.
Reunión con ministros de Salud de la región
En paralelo al inicio de la medida, los representantes de clínicas y sanatorios convocaron a los ministros y secretarios de Salud de Río Negro, Chubut, Neuquén y La Pampa para analizar el escenario generado por el conflicto. “Esta tarde tenemos una reunión de este conjunto de prestadores de PAMI de clínicas con los ministros de Salud y secretarios de estas cuatro provincias para ponerlos en conocimiento de la situación”, explicó Sabalette.
Respecto de una eventual salida, el referente del Sanatorio Juan XXIII señaló que las instituciones continúan presentando propuestas y alternativas de financiamiento, aunque reconoció que en las últimas semanas no hubo avances en las negociaciones. “En estas últimas dos semanas hemos tenido cero respuesta, no hemos sido convocados a mesas de trabajo que es lo que pedimos”, concluyó.

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