Paro docente, protestas y la interna con Villarruel: el Gobierno de Milei inicia agosto con tensión política y sindical

El inicio de agosto estará marcado por un paro docente, movilizaciones de estatales y organizaciones sociales, mientras la Casa Rosada enfrenta una nueva escalada en el conflicto con la vicepresidenta Victoria Villarruel tras las declaraciones del jefe de Gabinete, Diego Santilli.

El Gobierno de Javier Milei comenzará agosto con una agenda atravesada por protestas sindicales, un paro docente nacional, movilizaciones de organizaciones sociales y una nueva escalada en la interna con la vicepresidenta Victoria Villarruel, luego de que el jefe de Gabinete, Diego Santilli, pidiera públicamente que dé “un paso al costado” si no comparte el rumbo del Presidente.

Las medidas de fuerza comenzarán el lunes 3 de agosto, coincidiendo con el regreso a clases tras el receso invernal. La convocatoria incluye un paro nacional y movilizaciones al Ministerio de Economía impulsadas por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), que reclama un aumento salarial de emergencia y cuestiona el “vaciamiento de organismos públicos y despidos en el Estado”.

Ese mismo día, la Confederación de Trabajadores de la Educación (Ctera) realizará un paro nacional docente. Desde la organización señalaron: “La decisión responde a la permanente negativa del Gobierno de convocar a la paritaria nacional docente, incumpliendo la legislación vigente y desconociendo un ámbito fundamental para discutir salarios, condiciones de trabajo, formación e inversión educativa”, explicaron desde Ctera.

Los gremios docentes de la CGT también anticiparon que el miércoles presentarán un plan de lucha para agosto, con clases informativas, protestas y posibles movilizaciones al Ministerio de Capital Humano por “el deterioro del sector y la falta de inversión pública en el sistema educativo”.

El Congreso y las calles, en el centro de la agenda

Otra de las jornadas previstas será el 6 de agosto, cuando el Senado debatirá la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. Frente al Congreso se concentrarán la CGT, las dos CTA, la UTEP y organizaciones estudiantiles para rechazar el proyecto.

El 7 de agosto, esos mismos sectores participarán de la tradicional movilización de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers.

Frente al cronograma de protestas, el Gobierno sostuvo que las medidas “forman parte de la oposición” y advirtió a Ctera que el paro deberá garantizar el 75% de la prestación habitual del servicio educativo. Además recordó que “se encuentra plenamente vigente la Ley N.° 27.802 de Modernización Laboral, que establece a la educación como servicio esencial”.

Desde el Ministerio de Capital Humano agregaron: “El artículo 101 de la norma dispone la obligación de garantizar una cobertura mínima del 75% de la prestación habitual del servicio durante las medidas de acción directa”. En el mismo comunicado señalaron que “dicha norma asegura el cumplimiento de los servicios mínimos y de los porcentajes de operatividad previstos en ella, evitando la interrupción total de las actividades y resguardando el derecho a aprender de los estudiantes de todos los niveles”.

La disputa con Villarruel sumó un nuevo capítulo

En paralelo a las protestas, la interna entre el Gobierno y la vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a escalar luego de que el jefe de Gabinete, Diego Santilli, afirmara que la titular del Senado debería “dar un paso al costado” si no está de acuerdo con Javier Milei.

Según trascendió desde la Casa Rosada, la declaración no formó parte de una estrategia oficial, aunque tampoco fue desautorizada. Desde el entorno presidencial sostuvieron: “Ella es anti democrática diciendo que el Presidente está loco”. Además justificaron la postura de Santilli al señalar: “Diego está en su rol de defender al Presidente y Villarruel salió a dudar de su salud mental” y agregaron: “Lo antidemocrático es que la vicepresidenta conspire contra la investidura presidencial. Si hay alguien que no puede hablar de lo democrático es ella… menos con los personajes que la rodean”.

La respuesta de Victoria Villarruel llegó a través de sus redes sociales. “Uno de los exponentes de la casta política a la que nos enfrentamos en el 2023 y le ganamos, pretende causar daño a la institucionalidad y conspirar contra el orden republicano de nuestra Patria”, escribió. Luego agregó: “Ésta fue una fórmula mixta que surgió espontáneamente para quebrar la hegemonía de estos parásitos. Sea democrático y respete el voto popular”.

Más tarde, Diego Santilli ratificó su postura y volvió a reclamar que la vicepresidenta deje el cargo si no comparte el rumbo del Gobierno. También sostuvo: “Que arme su partido y compita”.

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