Pesatti se calza los guantes contra Milei y apunta al Senado: “Va a ser Río Negro contra Buenos Aires”

El vice de Weretilneck calienta la interna nacional desde la Patagonia: se perfila como candidato al Senado con tono opositor y guiño del gobernador.

En medio del desarme del PJ tradicional y el avance del liberalismo de Javier Milei en la escena nacional, Pedro Pesatti, actual vicegobernador de Río Negro, toma impulso para convertirse en candidato al Senado. Con discurso opositor, sello provincialista y bandera peronista, se posiciona como el principal rival de La Libertad Avanza en una Patagonia que reclama respuestas y no discursos.

La estrategia ya tiene forma: una campaña de fuerte confrontación con la Casa Rosada, al calor del descontento generalizado con las políticas nacionales que golpean al sur del país. La frase que sintetiza esa postura la lanzó el propio Alberto Weretilneck: “Va a ser una elección de Río Negro contra Buenos Aires”.

Pesatti se calza el traje de opositor

Aunque su perfil suele ser más institucional que mediático, Pesatti viene aumentando la exposición pública. Ya no se esconde tras la administración. Hoy, con tono desafiante, levanta la voz contra el ajuste nacional, la paralización de la obra pública y el deterioro de los servicios esenciales. “Las políticas del Gobierno nacional están ahogando al interior productivo. A la Patagonia se la castiga”, repite en cada entrevista.

Desde su entorno, deslizan que “cuanto más improbable parece su candidatura, más viable se vuelve”, por la lógica del descontento y el desgaste de los partidos nacionales. Pesatti quiere ser el canal del voto bronca, pero con identidad rionegrina, sin caer en el discurso destructivo de los libertarios.

El exintendente de Viedma ve en la crisis del PJ nacional y en la desorientación de la oposición una oportunidad para capitalizar su figura. Tiene historia, estructura y, sobre todo, territorio.

Weretilneck, el aliado silencioso

El gobernador Weretilneck no lo dice abiertamente, pero le allana el camino. En plena tensión con el presidente Milei, se muestra cada vez más alejado de la Casa Rosada: la disputa por el manejo de rutas nacionales, la licitación de las hidroeléctricas, el intento de levantar la barrera sanitaria al sur del Colorado, y el “dólar colchón” son solo algunas de las fricciones recientes.

Ese contexto refuerza la narrativa del provincialismo en modo resistencia, y Pesatti es el rostro más claro de esa estrategia: peronista, pero no alineado; institucional, pero combativo; rionegrino, pero con proyección nacional.

La construcción de un “peronismo verde”, vinculado a la producción, al federalismo y al ambientalismo moderado, encuentra en Pesatti a su máximo exponente. Y tiene contactos: mantiene vínculos con referentes como Sergio Massa y otros actores del justicialismo que sobreviven al colapso partidario.

Un discurso filoso contra el centralismo porteño

La escalada discursiva contra el Gobierno nacional encontró eco en el jefe del bloque de JSRN, Facundo López, quien salió a responder con dureza a la diputada libertaria Lorena Villaverde, acusándola de “mentir para encubrir el ajuste”.

“Los rionegrinos exigimos saber en qué se está usando la plata que aportamos en impuestos y que Nación retiene en Buenos Aires, desfinanciando a las provincias y a la gente”, lanzó López, endureciendo la postura oficialista.

Además, enumeró los recortes de Milei: suspensión de obras públicas, desfinanciamiento en salud y educación, recorte de medicamentos del PAMI y la eliminación del incentivo docente. “Mientras la Nación se borra, Río Negro sostiene escuelas abiertas, hospitales funcionando y patrulleros en la calle con fondos propios”, subrayó el legislador.

Ese discurso es música para los oídos de Pesatti, que sabe que una campaña con identidad federalista, crítica al centralismo y foco en la defensa del interior puede seducir al electorado patagónico.

Una boleta con nombres y tensiones

A pesar del empuje, Pesatti no corre solo. Dentro de JSRN también empieza a sonar el nombre de Facundo López, con perfil más técnico, trayectoria en el radicalismo y cercanía al círculo íntimo del gobernador. Aunque su figura no tiene aún la misma proyección pública, su lealtad al oficialismo y su tono menos confrontativo lo convierten en una carta posible para Weretilneck si la coyuntura se vuelve demasiado volátil.

Por eso, la definición de candidaturas no está cerrada. Pesatti mide, analiza, espera. Pero sabe que tiene la ventaja de representar un discurso claro en tiempos de grietas y confusión: un modelo de provincia que se planta ante el ajuste sin caer en el caos.

El factor Milei: un rival perfecto

En Viedma, ya dan por descontado que Milei jugará fuerte en la provincia, con una boleta encabezada por su hermana Karina o algún candidato de alto perfil. Pero esa irrupción, lejos de intimidar a Pesatti, parece alimentarlo.

En su círculo sostienen que el crecimiento del malestar social, la caída del consumo y el deterioro de las PYMES en la región abren una ventana para construir una narrativa alternativa al shock libertario. Una que no niega los problemas del pasado, pero defiende un Estado inteligente y eficiente, no uno ausente y destructor.

Además, los datos acompañan: el ausentismo electoral es altísimo, y la apatía generalizada muestra que la sociedad demanda gestión, no eslóganes. “La gente no quiere un Estado bobo, pero tampoco quiere un Estado que desaparezca”, repiten desde JSRN.

Conclusión: Pesatti se sube al ring con el peronismo verde como bandera, Milei como rival y Weretilneck como estratega. Si logra traducir el enojo patagónico en votos, puede convertirse en la sorpresa del sur en las próximas elecciones.

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