El Consejo Directivo del INTA busca aplicarle la sanción máxima a Virginia Aparicio, investigadora especializada en plaguicidas, por un sumario iniciado entre fines de 2024 y comienzos de 2025.

Virginia Aparicio tiene más de 20 años de carrera y es una de las investigadoras del INTA vinculadas al estudio de agrotóxicos. En Argentina lideró una investigación que detectó glifosato en la orina del 86,1% de las personas analizadas.
El mismo trabajo encontró hasta 18 plaguicidas diferentes en muestras de sangre, orina y materia fecal. La investigación se realizó con aval del INTA, en el marco del proyecto internacional SPRINT, financiado por la Unión Europea para estudiar el impacto de los plaguicidas en la salud y el ambiente.
Ahora, el Consejo Directivo del INTA busca aplicarle a Aparicio la sanción máxima prevista: la exoneración. El caso se encuentra vinculado con un sumario que se abrió entre fines de 2024 y comienzos de 2025, durante el gobierno de Javier Milei.
El sumario contra Virginia Aparicio
Entre los cargos conocidos contra la investigadora aparecen un supuesto “grave perjuicio material” al Estado y el señalamiento de que no habría entregado información solicitada por sus superiores.
La defensa de Aparicio rechaza esas acusaciones. Su abogado sostiene que el proyecto de investigación había sido aprobado institucionalmente por el propio INTA, por lo que cuestiona los fundamentos de la sanción que se busca aplicar.
El estudio que ubicó al glifosato en la orina del 86,1% de las personas analizadas formó parte del proyecto SPRINT, una iniciativa internacional orientada a analizar la presencia y el impacto de los plaguicidas en la salud y el ambiente.
Qué significa detectar glifosato en el organismo
La detección de glifosato en orina indica que hubo exposición a la sustancia, pero no implica necesariamente que exista una intoxicación o una enfermedad. El material señala que, en dosis altas, puede provocar efectos agudos.
También indica que algunas investigaciones vinculan la exposición prolongada con estrés oxidativo y daño del ADN. Se trata de efectos asociados a la exposición que no permiten, por sí solos, establecer una consecuencia determinada para cada persona analizada.
La Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC), especializada en cáncer y dependiente de la Organización Mundial de la Salud, clasifica al glifosato como “probablemente carcinógeno para los humanos”. Esta clasificación identifica un peligro, pero no significa que cualquier nivel de exposición provoque cáncer.

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