Porque también son familia: cuidados esenciales para tus mascotas en invierno

El frío y la humedad también afectan a nuestras mascotas. Paula Belén Nicora, veterinaria de la Comarca Andina brinda consejos clave para mantener a nuestros perros y gatos sanos durante los meses más fríos.

En plena temporada invernal, mientras las personas refuerzan sus defensas con vacunas y cuidados, muchas veces se pasa por alto un tema importante: ¿cómo afecta el invierno a nuestras mascotas? ¿Qué precauciones tomar? ¿Cuáles son las vacunas necesarias?

Para responder estas preguntas, visitamos Veterinaria Los Andes y dialogamos con Paula Belén Nicora, médica veterinaria de El Bolsón, quien explicó que, al igual que en humanos, el frío no enferma, pero debilita el sistema respiratorio, especialmente en ambientes fríos, húmedos y cargados de humo por calefacción a leña.

“Podemos empezar a ver más toses, estornudos, moco o enfermedades respiratorias, y muchas veces tiene que ver con lo que no se hizo antes en materia preventiva”, explicó Nicora.

¿Duerme adentro o afuera? Ambos necesitan cuidados

Los animales que duermen a la intemperie deben tener un refugio seco, elevado del suelo y con abrigo. “Nada de colchones húmedos”, recomendó. Para los que viven adentro, hay que prestar atención al aire seco por la calefacción, que puede irritar las vías respiratorias. “Un truco es hacerlos respirar vapor después de ducharnos, o usar un nebulizador si lo toleran”, sugirió.

Vacunas clave en invierno

Respecto a la vacunación, Nicora fue clara: las vacunas no duran toda la vida y deben actualizarse según la exposición de cada animal.

En perros, la quintuple cubre la parainfluenza, y hay otra vacuna intranasal que previene bacterias que podrían derivar en neumonías.

En gatos, la triple cubre enfermedades respiratorias y se recomienda agregar la vacuna de leucemia felina, si el animal tiene contacto con otros gatos.

“El plan de vacunación depende del estilo de vida del animal, y lo define el veterinario de confianza”, destacó.

Síntomas que deben alertarnos

Nicora remarcó que, además de los síntomas respiratorios clásicos, como tos o estornudos, hay signos indirectos que podrían indicar un problema: pérdida de apetito, pelaje opaco, pérdida de peso, o cambios bruscos en el comportamiento.

“No justifiquemos todo con el clima. Si el animal está distinto, hay que consultar”, afirmó.

¿Comen diferente en invierno?

En invierno, los animales gastan más energía para mantener su temperatura corporal, por lo que puede ser necesario aumentar la cantidad de alimento, pero siempre consultando al veterinario. No se trata solo de calorías, sino también de nutrientes adecuados.

Más información

Para quienes quieran seguir sus consejos y contenido educativo, Paula Nicora está activa en redes sociales como @LosAndesVeterinaria y @PauNicora, en Instagram, Facebook y TikTok.

“Tener un veterinario de cabecera es clave. Es quien mejor conoce la historia clínica de tu animal y puede actuar más rápido y eficaz ante cualquier síntoma”, concluyó.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será objeto de publicidad.


*