
La provincia expuso su estrategia para financiar obras de infraestructura productiva y expandir las áreas bajo riego en distintas regiones.
Río Negro presentó ante el BID su plan para ampliar el riego y fortalecer la producción, en el marco de una misión técnica que se desarrolla durante tres días en la provincia. La iniciativa es impulsada por el Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo, con el objetivo de avanzar en proyectos de financiamiento vinculados a infraestructura productiva.
La comitiva está encabezada por el ministro Carlos Banacloy e incluye recorridas en territorio y encuentros con productores en zonas como Guardia Mitre, Negro Muerto y Colonia Josefa. En estos puntos se proyectan intervenciones estratégicas para mejorar la capacidad productiva.
Banacloy explicó que la provincia cuenta con una larga trayectoria en el sector. “La provincia cuenta con el río Negro como recurso central, pero que todavía no se aprovecha en toda su capacidad: actualmente hay unas 140.000 hectáreas bajo riego y el potencial productivo podría alcanzar las 400.000”, afirmó el ministro.
En ese marco, el funcionario señaló que el riego es el eje del desarrollo productivo en Río Negro. Los proyectos presentados apuntan a ampliar la superficie bajo riego y mejorar la eficiencia en el uso del agua.

Obras proyectadas y mejora de competitividad
Entre las iniciativas en evaluación se encuentran la electrificación de los valles de Guardia Mitre y Negro Muerto, y el desarrollo de un canal en Colonia Josefa. Estas obras buscan reducir costos y mejorar la competitividad de los sistemas productivos.
Banacloy remarcó el impacto de los costos energéticos en el sector. “Ante los altos costos, muchos desarrollos productivos que hoy funcionan con sistemas a combustible han perdido competitividad, lo que refuerza la necesidad de avanzar en obras de electrificación para sostener y ampliar la producción”, sostuvo.
La estrategia provincial plantea avanzar por etapas, priorizando proyectos concretos que permitan generar resultados en el corto plazo. El objetivo es recuperar la confianza de los productores tras años de discontinuidades en políticas de financiamiento.
En ese sentido, el ministro destacó que existen más de 90.000 hectáreas desarrolladas por iniciativa privada sin acompañamiento estatal, lo que evidencia la capacidad del sector productivo.
Impacto en la cadena productiva y financiamiento
Desde el Gobierno provincial señalaron que el desarrollo del riego impacta en toda la cadena de valor, más allá de la producción primaria. Las pérdidas productivas afectan de manera directa al empleo, la logística, la industria y los servicios.
En paralelo, se analiza que el financiamiento incluya herramientas para mitigar riesgos productivos, como la incorporación de mallas antigranizo a través de créditos, ante eventos climáticos que afectan a la fruticultura.
Finalmente, Banacloy indicó que el objetivo es avanzar hacia una mayor autosuficiencia en la producción de alimentos. La estrategia apunta a reducir la dependencia de otras regiones y fortalecer la capacidad productiva de Río Negro.

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