Río Negro: denunció a su expareja por revisar su celular y enviar capturas a su jefe

La mujer pidió protección judicial por conductas de control que, según relató, continuaron cuatro años después de la separación. El Juzgado de Paz dictó una prohibición de contacto y remitió las actuaciones al fuero de Familia.

Denunció a su expareja por revisar su teléfono celular sin consentimiento, tomar capturas de pantalla de su contenido y enviárselas al jefe de ella.
3 noviembre, 2026 Agencia Noticias REGIONALES

Una mujer de la zona Andina de Río Negro denunció a su expareja por revisar su teléfono celular sin consentimiento, tomar capturas de pantalla de su contenido y enviárselas al jefe de ella. El episodio fue uno de los motivos que la llevaron a solicitar protección judicial frente a conductas de control que, según manifestó, continuaron pese a que la relación había terminado hacía aproximadamente cuatro años.

La presentación llegó a un Juzgado de Paz, donde la mujer amplió su relato durante una audiencia. Allí sostuvo que el hombre cuestionaba con quién se relacionaba, a quién veía, qué ropa utilizaba y a qué lugares iba. También señaló que las discusiones podían derivar en episodios de violencia física.

La expareja tiene un hijo en común y mantenía contacto por cuestiones relacionadas con su cuidado. Según explicó la denunciante, el hombre la llamaba reiteradamente cuando se llevaba al niño para preguntarle dónde estaba y con quién. Dijo que había sostenido esa comunicación por el bienestar de su hijo, pero que ya no quería continuar expuesta a esa situación.

La mujer aclaró que no pretendía impedir el vínculo entre el niño y su padre, sino evitar el contacto directo con su expareja. El planteo puso de manifiesto otro aspecto del conflicto: no existía un acuerdo judicial ni extrajudicial que estableciera días y horarios para el cuidado y los encuentros con el hijo.

La versión del hombre y la intervención judicial

El hombre también presentó su versión de los hechos. Afirmó que, cuando fue a buscar a su hijo, la madre y la abuela le dijeron que no podía retirarlo porque existía una prohibición judicial. Según relató, se produjo una discusión con forcejeos y hechos de violencia.

Además, sostuvo que después acudió a la comisaría para dejar constancia de lo sucedido y manifestó que recurriría a un abogado para solicitar que se regulara judicialmente el cuidado del niño.

Tras analizar ambas presentaciones, el juez de Paz consideró que existían elementos suficientes para dictar una medida de protección urgente. En su resolución, abordó el caso con perspectiva de género y tuvo en cuenta las conductas de control denunciadas por la mujer y la falta de pautas formales para organizar el vínculo parental.

La resolución estableció la prohibición de todo tipo de contacto del hombre con su expareja. La restricción comprende encuentros personales, llamadas telefónicas, mensajes, correos electrónicos y comunicaciones a través de redes sociales.

La prohibición de contacto y el cuidado del hijo

La medida también impide al hombre publicar o difundir imágenes relacionadas con la mujer o con su grupo familiar. Las restricciones buscan evitar nuevas situaciones de contacto mientras continúa el trámite judicial.

Por otra parte, las actuaciones fueron remitidas al fuero de Familia, donde deberá continuar el proceso correspondiente. En ese ámbito se deberá establecer formalmente cómo se organizará el cuidado del hijo y el régimen de encuentros con su padre.

De esta manera, la decisión judicial mantiene las medidas de protección para la mujer y deriva la cuestión vinculada con la organización del vínculo parental al ámbito competente.

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