
La comunidad educativa del Barrio Terminal denuncia la persistente presencia de ratas en el establecimiento y exige acciones concretas al Municipio.
Comienza otro lunes sin clases para las familias del Jardín Comunitario 18 del Barrio Terminal. Esta mañana las familias e infancias del jardín comunitario recibieron nuevamente la noticia de que sus hijos no tendrían clases. El motivo: la presencia de roedores en el establecimiento, una situación que se repite desde hace varias semanas y que interrumpe la continuidad pedagógica de niñas y niños.
“Ya no sabemos qué hacer. Quienes tienen que tomar carta en el asunto no lo hacen. Apelamos hoy a los medios para que tome relevancia y se escuchen nuestras voces”, expresaron las familias en un comunicado difundido esta mañana.
Según relatan, el foco del problema estaría en un terreno abandonado contiguo al jardín, que se encuentra “en total estado de abandono” y que, según estiman, pertenecería al Municipio. La falta de limpieza y desinfección en ese espacio facilitaría el ingreso de ratas al edificio escolar.
“Comunicarse con la directora, que está dándolo todo, pero si no sacamos ese foco infeccioso las ratas vuelven. Es una vergüenza”, agregaron los padres y madres en su mensaje.
Gestiones sin respuesta
Desde la institución educativa aseguran que han realizado gestiones reiteradas ante el Municipio y el Consejo Escolar para resolver el problema. “Tal como lo hablamos la semana pasada con las familias que asistieron al encuentro; desde la institución hemos realizado insistentemente todos los pedidos para que esta situación pueda ser erradicada”, señalaron desde la dirección del jardín.
En ese marco, se acompañó a dos familias a presentar una nota formal ante el Consejo y a reunirse con una consejera. Además, “la semana pasada hemos presentado nuevamente una nota ante el municipio para que realicen la limpieza y desinfección del interior del Centro Comunitario”.
Sin embargo, la situación persiste. Este lunes, el jardín volvió a cerrar sus puertas por la presencia de roedores, generando preocupación entre las familias y el personal docente.
“Pese a eso, hoy volvemos a encontrarnos con esta situación, que nos preocupa y que irrumpe en la continuidad pedagógica de niñas y niños”, remarcaron desde la institución.
Apoyo comunitario y llamado a la acción
La comunidad educativa del Jardín Comunitario 18 llama a las familias a acercarse al Municipio y al Consejo Escolar para exigir respuestas. “Sepan que ustedes, como familias, pueden acercarse tanto al municipio como al Consejo”, expresaron desde la dirección.
Además, se respaldó la iniciativa de una familia que decidió contactar a los medios de comunicación para visibilizar el problema. “Apoyamos la propuesta de una familia que se contactó con los medios para poder dar mayor difusión a la situación”, indicaron.
Mientras tanto, las clases siguen suspendidas y la incertidumbre crece entre quienes esperan una solución concreta. Las familias insisten en que la limpieza del terreno lindero es clave para erradicar el foco infeccioso.
La comunidad del Barrio Terminal espera que esta vez, las autoridades escuchen y actúen.

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