
Desde la base de operaciones de Cholila, brigadistas del Servicio Provincial de Manejo del Fuego, reclaman, a la provincia de Chubut de quien dependen, por la falta de equipamiento esencial para enfrentar los incendios.
La brigada de incendios Talento, parte del Servicio Provincial de Manejo del Fuego, trabaja desde el inicio de los focos en la cordillera. Nadia Paola Rodríguez, radio-operadora de la base Cholila, relató: “El trabajo más intenso comenzó ayer, pero mis compañeros vienen trabajando desde el día 1 en los incendios, cuando saltaron los focos después de los rayos en el Turbio y el Menéndez”.
La brigadista destacó que el esfuerzo se concentra en evitar que el fuego avance hacia zonas pobladas y áreas protegidas. “Estuvimos trabajando en Cerro La Momia y en Portada Norte Arriba, pero las condiciones no fueron las indicadas, el fuego se desató mal”, señaló. El incendio llegó hasta Villa Lago Rivadavia, donde hubo vecinos evacuados.
Falta de lluvia y condiciones adversas
Rodríguez explicó que la situación se agrava por la ausencia de precipitaciones: “La alerta amarilla sigue vigente, vimos por ahí que iba a llover cerca del mediodía, pero lluvia no hemos tenido hace muchísimo tiempo, eso colabora a que el fuego avance mucho más rápido”. El viento también complica las tareas de control.
La brigada continúa con jornadas extensas, iniciando a las seis y media de la mañana y extendiéndose hasta la noche. El objetivo es evitar mayores pérdidas de naturaleza y proteger a las comunidades cercanas.
Reclamo por equipamiento básico
El pedido de los brigadistas apunta directamente al Estado provincial. “Nos están faltando herramientas, nos está faltando personal. En base Cholila somos 13 personas trabajando en línea directa al fuego, cuando el radio a cubrir es muchísimo”, detalló Rodríguez.
La brigadista enumeró las carencias: “Nos faltan mangas, limas, acoples, tampoco tenemos tan buena comunicación, nos falta un equipo VHF. A nuestra camioneta se le rompió la antena hace unos días en el incendio, entonces la comunicación es escasa”.


Colecta comunitaria y temor a represalias
Ante la falta de respuesta oficial, los brigadistas impulsan una colecta para adquirir insumos básicos. “Estamos muy desprotegidos, la colecta es para comprar tela y hacer toallas que protejan nariz y boca, y cualquier gasto que surja”, explicó Rodríguez.
Sin embargo, reconoció el temor a sanciones: “Estamos siempre con ese miedo, porque nuestro gobernador salió a decir que no se hiciera nada, que no era necesario. Pero nosotros somos los que estamos directamente en el fuego y sabemos la situación de los compañeros”.
“Somos empleados públicos”
El reclamo se centra en lo elemental: “Somos empleados públicos, pertenecemos al Estado, no puede ser que los chicos no tengan una mochila renovada todos los años, una toalla para taparse la boca, una lunchera para llevar la comida”.
Rodríguez subrayó que no se trata de pedidos extraordinarios, sino de lo mínimo indispensable para trabajar en condiciones seguras. “No se está pidiendo algo imposible, es para poder trabajar bien”, concluyó.

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