
Vecinos denuncian cortes, vandalismo y mal uso del recurso en un contexto de menor disponibilidad hídrica.
La Villa Turismo de El Bolsón atraviesa una situación crítica respecto al suministro de agua potable. Laura Pavese, vecina y presidenta de la Junta Vecinal, relató lo ocurrido durante el último fin de semana. “A las tres de la tarde toda la villa se quedó sin agua potable”, señaló en diálogo con FM 105.5 de la Cordillera.
Según explicó, la localidad cuenta con tres cisternas que abastecen y distribuyen el agua. “A la mañana estaba todo bien… a las 3 de la tarde subieron y la cisterna estaba vacía. Le habían puesto un tapón”, afirmó Pavese. El hecho se suma a la crisis hídrica que afecta a la región por la falta de lluvias y nevadas.
El subjefe regional de Aguas Rionegrinas – A.R.S.A., según la vecina, indicó que el caudal disponible es menor que en años anteriores, pero que alcanzaría si no hubiera un uso indebido. “El agua alcanzaría perfectamente para la gente de la villa si no la mal utilizarían los vecinos”, transmitió Pavese sobre lo conversado con el funcionario.
Riesgo de incendios y cortes de luz
La dirigente vecinal recordó que el episodio ocurrió en un contexto de riesgo extremo de incendios. “Nos podemos quemar en un viaje y a nadie le importa”, expresó. Además, parte del barrio estuvo sin luz hasta el lunes por la mañana, lo que agravó la situación.
Vecinos reportaron que al abrir las canillas el agua salía con aire, reflejando la falta de presión. ARSA se comprometió a realizar recorridas permanentes y a reparar pérdidas detectadas en la red. En una de ellas encontraron un manantial en plena calle.
El crecimiento poblacional y turístico también presiona la demanda. “El 70% de las cabañas de Bolsón están en la villa”, señaló Pavese, lo que incrementa el consumo de agua potable.
La empresa adelantó que comenzará a revisar los medidores para identificar los puntos de mayor consumo. Pavese reconoció: “Hay un mal uso, hay un mal uso y sospechan de que se puede en las grandes tomas poner una bomba”.
Problemas en la red y loteos
La presidenta de la Junta Vecinal mencionó que la calle Pitío sufre cortes permanentes por fallas en la red. También indicó que vecinos de la parte alta, que antes no se conectaron porque tenían agua de riego, ahora buscan hacerlo, pero no hay infraestructura disponible.
En relación a los loteos, Pavese advirtió: “No se puede aprobar más loteo ni se puede permitir hacer más establecimientos, basta porque no da más ni la red de la villa ni la red de agua, ni nada ni hablemos de la luz”.
La imposibilidad de realizar perforaciones para extraer agua de las napas agrava el panorama. “Nosotros lo intentamos, no pudimos. Mucha gente lo intentó, no pudo”, explicó. En algunos casos aislados hubo resultados, pero las napas se secaron al poco tiempo.
Mal uso y bombas clandestinas
La dirigente vecinal denunció que algunos vecinos llenan piletas con agua potable. “Eso me lo dijo la gente de ARSA, no es que yo, Laura Pavese, se lo dice”, aclaró. También se sospecha del uso de bombas clandestinas que reducen la presión y dejan sin agua a sectores completos.
La Junta Vecinal busca organizar relevamientos y encuentros con los vecinos, aunque Pavese reconoció las dificultades: “Somos muchos más en la villa, y hay gente que no le importa y hay gente que viene solamente los fines de semana para explotar su establecimiento comercial”.
Hace dos años, el DPA detectó bombas en complejos de cabañas y las retiró en dos oportunidades. “Fue el señor Tormann y le sacó primero una bomba y después otra bomba”, recordó Pavese.
Reunión con autoridades
Finalmente, la recorrida junto a representantes de ARSA dejó compromisos de trabajo conjunto. “Muy positiva y bueno, que hay menos agua, sí, es la consecuencia de que tuvimos un invierno que no llovió y no nevó, hay menos agua en toda la región”, expresó Pavese.
Sin embargo, la vecina subrayó la gravedad de lo ocurrido: “Esto de que nos corten el agua potable prácticamente dos días fue terrible y desde que yo me acuerde, único”.

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