
El secretario general de la CTA, Hugo Yasky, analizó los puntos centrales del proyecto impulsado por el Gobierno nacional y advirtió que “el trabajador va a poner la plata de su propio despido”.
En una charla realizada en Bariloche, el diputado nacional y secretario general de la CTA, Hugo Yasky, expuso su análisis sobre la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei. El encuentro contó con la presencia de dirigentes sindicales y políticos de la región.
En declaraciones posteriores, Yasky sostuvo que el Gobierno tiene dos instrumentos para avanzar con su iniciativa: el DNU 7023, que fue declarado inconstitucional tras presentaciones de la CGT y la CTA, y la ley de bases, ya vigente. Según explicó, ambos habilitan medidas como la ampliación del período de prueba a un año, la figura del trabajador independiente con cinco colaboradores y la promoción de tercerizaciones.
El dirigente señaló que “el borrador que está circulando es el 7023 convertido en ley” y aseguró que excluye a trabajadores de plataformas digitales. También indicó que este sector constituye uno de los principales espacios de informalidad.
Yasky afirmó que la reforma elimina sanciones al fraude laboral y la doble indemnización por trabajo en negro para trabajadoras de casas particulares, además de monetizar los despidos discriminatorios.
Tercerización, salarios y nuevas modalidades laborales
El secretario general de la CTA planteó que el proyecto profundiza la tercerización y elimina la responsabilidad solidaria de las empresas contratantes. “Cuando un trabajador de esos tenía un accidente, la empresa que originó la contratación era solidariamente responsable. Ahora se elimina eso. Esto no está hecho para las pymes, qué pyme terceriza. Esto está hecho por los bufés de los abogados”, afirmó.
Entre los puntos que consideró más relevantes, mencionó la incorporación de salarios dinámicos o variables, que permitirían acuerdos individuales. Indicó que en otros países existen cláusulas de confidencialidad salarial que aíslan a los trabajadores. “Es la forma extrema de convertir en individuos aislados a los que formaban parte de una clase o de un colectivo sindical”, advirtió.
Yasky cuestionó también que el fondo de cese laboral quede a cargo de los trabajadores y que se habilite al empleador a fraccionar las vacaciones dejando un mínimo de siete días. Además, apuntó a la flexibilización horaria: “La empresa y el trabajador voluntariamente van a poder acordar los horarios… vas a trabajar esta semana 12 o 13 horas”, expresó.
Sobre el derecho de huelga, sostuvo que la reforma lo limita al establecer guardias mínimas del 75%. “A partir de ahora, cualquier huelga va a ser invisible en estas condiciones”, sentenció.
Debate legislativo y próximos pasos
Consultado por la situación en el Congreso, Yasky señaló que su bloque priorizará la postura de las centrales sindicales y acompañará el rechazo a la reforma. Agregó que impulsarán iniciativas propias como una ley de plataformas digitales, la reducción de la jornada laboral, comisiones mixtas de seguridad e higiene y licencias parentales.
Al cerrar su actividad en Bariloche, el dirigente destacó el “enorme bagaje de aportes que han hecho los compañeros en el debate” y remarcó la importancia de convocar a jóvenes, familias y jubilados. “Estamos en el ojo de la tormenta… hay claramente una idea de atacar estos ámbitos tan fraternales como el Sollem”, concluyó.

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