
La Municipalidad de Esquel informó que la zafra de liebre avanza con normalidad, con un centro de acopio habilitado, controles sanitarios y la totalidad de la producción destinada a la exportación.
La zafra de liebre en Esquel se desarrolla con normalidad en las instalaciones de la familia De Godos, ubicadas en Magallanes y Tamburini, donde funciona el centro de acopio de la temporada. La subsecretaria de Producción de la Municipalidad de Esquel, Paula Botto, informó que durante la semana pasada se esperaba completar el primer cargamento de frío, para el que se requieren aproximadamente 6.000 liebres.
En el aspecto económico, se estableció un valor de $5.500 por unidad, además de la entrega de municiones a quienes participan de la actividad. Botto señaló que la zafra genera movimiento económico en la región por el consumo de combustible y otros recursos vinculados con la actividad.
La funcionaria recordó que la caza de liebres solo está permitida en campos privados y con autorización de los propietarios. Además, está prohibida en callejones, espacios públicos y en la Reserva Urbana Laguna La Zeta.
También indicó que no está permitida la caza con perros ni el uso de trampas o “guaches”, especialmente en espacios públicos y reservas fiscales, prácticas contempladas por la normativa vigente.
Qué requisitos deben cumplir los cazadores
Los cazadores deben utilizar armas reglamentarias habilitadas, registrarse ante la Provincia y contar con la autorización de la Dirección de Fauna. Debido a que la actividad se realiza principalmente durante la noche, se solicita informar a la Policía para garantizar el orden de la operatoria.
Este año se incorporó una nueva cámara frigorífica con energía trifásica para mejorar la conservación de las piezas. La actividad cuenta con la supervisión de la Dirección de Fauna, el SENASA y el área de Bromatología del municipio.
La familia De Godos realiza el seguimiento y la inspección de cada ejemplar recibido. “Pueden aceptarse liebres atropelladas si las bajas temperaturas permitieron su adecuada conservación, aunque cualquier pieza que no reúna las condiciones sanitarias correspondientes es descartada”, informó Paula Botto.
Toda la producción se exporta
Botto informó que el 100% de las liebres obtenidas durante la zafra se destina a la exportación y que, en esta temporada, se trabaja con el frigorífico Infrico, de Mar del Plata.
Finalmente, la funcionaria indicó que la temporada tendrá una duración mínima de 60 días, aunque su continuidad dependerá de las condiciones climáticas. Desde el municipio y la familia De Godos invitaron a quienes todavía no realizaron los trámites correspondientes a acercarse para registrarse y sumarse a la presente zafra.
Con información de EQSNOTAS

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