
Integrantes del cuerpo activo reclaman cambios en la comisión directiva y plantean la necesidad de repensar cómo deben organizarse las instituciones comunitarias para sostener legitimidad, confianza y eficacia operativa.
En el cuartel de bomberos voluntarios de El Bolsón, una caravana de vecinos acompañó a los integrantes del cuerpo activo en una reunión que expuso tensiones internas. La mayoría de los presentes manifestó su descontento con la actual comisión directiva.
Ivana Catalán, integrante del cuerpo activo, expresó: “Somos 44, no estamos conformes con la comisión directiva que tenemos. Años son los que llevan acá adentro, y si hay una renovación y llegan a ganar, ¿para qué? Si no se hicieron cosas en 10, 12, 15 años, ¿para qué van a estar dos años más?”.
La bombera también señaló la falta de respuestas a pedidos concretos: “Hasta hace dos meses presenté una nota pidiendo calefacción por medio de calderas de radiadores. Hasta el día de hoy no tengo una respuesta”.
El reclamo se vincula con la necesidad de que las decisiones se comuniquen de manera clara y que los proyectos no dependan de la incertidumbre electoral interna.
Transparencia y participación
El suboficial inspector José Luis Abaco reforzó esta línea al afirmar: “El reclamo de los socios siempre fue algo oscuro, nunca claro. Yo creo que los socios son los que tienen que votar y también nosotros”.
La demanda de modificar el estatuto apunta a que los bomberos activos puedan participar en la elección de autoridades. La falta de participación es vista como un obstáculo para garantizar transparencia en la gestión.
Abaco agregó: “Hoy nos reunimos porque la totalidad de los compañeros le damos el apoyo a Enzo y a Sole, que son los jefes y fueron elegidos con consenso. Ellos tienen nuestro total apoyo”.
El planteo abre el debate sobre cómo las instituciones comunitarias deben organizarse para mantener legitimidad frente a la sociedad y confianza entre sus integrantes.
Seguridad y condiciones de trabajo
Catalán detalló la situación del equipamiento: “Tenemos siete equipos de respiración autónoma. Somos 44. Ninguno de la comisión sabe diferenciar entre un EPP y un ERA”.
La falta de recursos impacta directamente en la seguridad de los bomberos, que deben enfrentar incendios y ambientes con deficiencia de oxígeno.
Germán Cortina, otro integrante del cuerpo activo, señaló: “Lo que exigimos es por nuestra seguridad para poder hacer el trabajo seguro entre todos”.
El reclamo por transparencia se vincula entonces con la eficacia operativa: sin decisiones claras y sin recursos adecuados, el servicio a la comunidad se ve comprometido.
Debate institucional
La discusión en El Bolsón refleja un tema más amplio: cómo deben organizarse las instituciones comunitarias para sostener legitimidad y confianza. La falta de claridad en la gestión y la ausencia de participación activa generan tensiones que afectan tanto la operatividad como la relación con la sociedad.
Los bomberos remarcaron que el reclamo no es personal, sino vinculado a la necesidad de garantizar condiciones seguras y un funcionamiento transparente.
La presencia de vecinos en la caravana muestra que la comunidad también se siente parte del debate y busca respaldar a quienes cumplen un rol esencial.
En este contexto, el pedido de cambios en la conducción y en el estatuto se convierte en un punto de partida para repensar la organización institucional y asegurar que las decisiones respondan a las necesidades colectivas.

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