Centro Cultural Kauken Aoniken: de la cultura a la logística solidaria en Lago Puelo

El espacio cultural se transformó en un centro de abastecimiento y coordinación durante los incendios en la región, articulando brigadas, donaciones y voluntariado.

El Centro Cultural Keuken Aonikenk de Lago Puelo inició su labor el primer día del incendio en Puerto Patriada con dos acciones concretas. Por un lado, su brigada estableció puntos de recarga hídrica para brigadistas y vecinos autoconvocados. Por otro, el espacio se convirtió en cocina de viandas y punto de acopio.

“El día de Puerto Patriada una parte del Centro Cultural se fue para allá a establecer el punto de recarga hídrica y en paralelo el espacio se convirtió en una cocina de viandas y en un punto de acopio”, explicó Iván Mauro, referente del centro cultural.

Durante esos días, vecinos se acercaron a colaborar en la preparación de alimentos y entrega de mercadería. “Mucha gente del pueblo se acercó al Centro Cultural a cocinar, a ayudar o a entregar mercadería, y nosotros llevábamos las viandas a los distintos puntos que estaban repartiendo la comida a los brigadistas”, relató Mauro. Además, se recibieron donaciones de alimentos para animales y otros insumos necesarios.

Cuando el incendio avanzó hacia Epuyén, la brigada del centro continuó con el trabajo de bombeo y las cocinas de viandas se trasladaron a la escuela local. “La parte de cocina estuvo activa 5 o 6 días y después todo se trasladó a la escuela de Epuyén”, señaló Mauro.

Coordinación de donaciones y voluntariado

El Centro Cultural Keuken Aonikenk se convirtió en un nodo de coordinación de ayudas provenientes de distintos puntos del país. “Muchas personas quieren ayudar, entonces estamos administrando y encauzando todas esas fuerzas hacia donde se están necesitando”, indicó Mauro. La organización realiza sondeos de necesidades y establece objetivos concretos como la compra de mangueras o ropa para brigadistas.

Centros culturales de otras provincias también se sumaron con festivales solidarios y campañas de recaudación. Mauro destacó el rol de influencers y colectivos que movilizan recursos desde sus comunidades. “Lo que intentamos es hacer toda esa coordinación de distintos tipos de ayudas y encauzarlas a donde efectivamente se necesitan”, afirmó.

Empresas también colaboraron con donaciones específicas. “TecnoDiesel de Neuquén hizo una importante donación de elementos de farmacia y de alimentos para animales”, detalló Mauro.

Apoyo a brigadas e instituciones

En el caso de Cholila, el centro cultural entregó equipamiento de bombeo al cuartel de bomberos voluntarios. “Se va a dejar en Comodato un equipamiento de caudal y otro de alta presión para que lo usen hasta que termine toda esta situación”, explicó Mauro. Además, se canalizan donaciones hacia el Plan de Manejo del Fuego, Protección Civil y brigadas vecinales.

Las personas interesadas en colaborar cuentan con distintas vías. “Si son donaciones económicas pueden acercarse al Centro Cultural, donde les vamos a informar cuáles son los objetivos que están ahora por cumplirse. Si es una donación de materiales, pueden traerlo acá. Y si es comida, lo más operativo es que se acerquen a las escuelas que están haciendo viandas”, detalló Mauro.

En Lago Puelo, instituciones como el Club Frontera también organizan acopio y actividades solidarias. El centro cultural trabaja en convenio con Fundación Cooperar para garantizar transparencia en la administración de fondos. “Las pequeñas donaciones de gente de todo el país requieren una administración prolija, así que gracias a Fundación Cooperar por brindarnos esa estructura”, expresó Mauro.

Un espacio cultural convertido en red solidaria

El Centro Cultural Keuken Aonikenk abrió sus puertas en diciembre de 2024 y rápidamente se transformó en un referente cultural y comunitario. “El centro cultural abrió el 21 de diciembre del 2024, así que tenemos un año y un par de meses de funcionamiento”, recordó Mauro.

Ya en el incendio de Mallín Ahogado la brigada había participado con equipamiento para establecer puntos de recarga hídrica. La experiencia previa facilitó la rápida respuesta en los siniestros recientes.

Mauro subrayó que la red cultural existente fue clave para movilizar recursos. “Se creó una red que es la misma de artistas y centros culturales de todo el país, y ahora están gestionando este tipo de recursos”, señaló.

Finalmente, el referente destacó la importancia de encauzar la energía solidaria hacia instituciones que trabajan en territorio. “Mi consejo es acercarse a las instituciones que están trabajando, para garantizar que la ayuda va a ir a parar a donde realmente se necesita”, concluyó Mauro.

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