CIC del barrio primavera: Un ejemplo de solidaridad y organización comunitaria

El Centro Integrador Comunitario es un pilar de apoyo, colaboración y construcción comunitaria, más en los momento difíciles como el que vive el paraje de Mallín Ahogado. Proporcionando alimentos y esperanza a la comunidad en general, en la organización de la solidaridad. El Centro Integrador, con 18 años de experiencia, actualmente se enfoca en la reconstrucción con viviendas de transición para las familias afectadas.

En respuesta a la emergencia, el Centro Integrador Comunitario se ha transformado en un pilar fundamental para la comunidad, proporcionando no solo alimentos, sino también esperanza y solidaridad. Con 18 años de experiencia en la construcción comunitaria, la organización y logística fueron claves para enfrentar la crisis. “Nos constituimos acá como un centro de acopio y distribución y de ayuda a las municipalidades, brigadistas, de elaboración también de viandas”, comenta Azul Etchegaray, uno de las coordinadores de la Mesa de Gestión.

A pesar del caos inicial, la experiencia y la infraestructura comunitaria facilitaron una logística impecable. “Si bien en las primeras horas fue un caos, al tiempo no más ya nos habíamos organizado”, explica Azul. Con dos cocinas comunitarias y una panadería, lograron preparar y distribuir un volumen considerable de alimentos. “La gente no lo podía creer”, añade, destacando la calidad de las viandas.

El compromiso y la solidaridad de los vecinos fueron fundamentales. “Muchísima gente se acercó, esto era un hervidero, eran como hormigas, cada uno sabía lo que tenía que hacer”, dice Azul. Este sentido de comunidad y colaboración permitió que el centro funcionara de manera eficiente y organizada.

Con la primera fase de ayuda completada, el foco ahora se dirige a la reconstrucción. El SIC (Sistema Integral Comunitario) se prepara para organizar cuadrillas de voluntarios que ayudarán en la limpieza y reconstrucción de viviendas y otros espacios afectados. “Estamos solicitando que vengan más personas, porque son muchas viviendas que se han destruido”, comenta Azul.

Ante la falta de recursos estatales para construir viviendas permanentes, se propone la construcción de viviendas de transición. “Nuestra propuesta es hacer una vivienda de transición”, señala Azul. Arquitectos y arquitectas locales están trabajando en el diseño de módulos habitacionales que permitan a las familias sobrellevar el invierno inminente.

El objetivo es atender las necesidades específicas de cada persona. “Hay gente que sí va a querer su vivienda, hay gente que no, capaz que quiere el taller para empezar a producir”, explica Azul. Este enfoque personalizado es fundamental para asegurar que la ayuda sea efectiva y adecuada a cada situación.

El espíritu colectivo sigue siendo el motor de esta iniciativa. El SIC agradece a todos los que han contribuido y sigue solicitando apoyo para las próximas etapas de reconstrucción. Para seguir las actividades y colaborar, se puede visitar el Instagram @CICprimavera y realizar donaciones a través del alias CICporincendios2025.

En tiempos difíciles, la unidad y el trabajo conjunto de la comunidad de Mallín son un ejemplo de cómo la solidaridad y la organización pueden marcar la diferencia.

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