
Más de 10 mil familias productoras enfrentan una caída en el valor que reciben por la materia prima. Cooperativas realizaron un “yerbatazo” en Buenos Aires para visibilizar el impacto en el sector.
La crisis de la producción de yerba mate volvió a quedar en evidencia con el “yerbatazo” realizado en la Ciudad de Buenos Aires, donde productores y cooperativas buscaron exponer la caída de ingresos y los efectos de la desregulación del mercado yerbatero.
La actividad fue impulsada por organizaciones del sector con el objetivo de mostrar la situación que atraviesan quienes producen hoja verde de yerba mate, base de una cadena productiva que involucra a miles de familias.
En ese contexto, el dirigente de ECAS (Empresas Cooperativas Asociadas), Juan Pablo Della Villa, explicó que la jornada también sirvió para exhibir el tipo de producto que elaboran las cooperativas frente a la yerba que hoy circula en el mercado.
“Trajimos 25 mil kilos de yerba. Ayer fue un éxito el yerbatazo: vendimos tres paquetes de un kilo a diez mil pesos de una yerba que tiene dos años de estacionamiento natural”, señaló Della Villa.
Caída del precio y cambios en la calidad del producto
El dirigente sostuvo que la crisis del sector yerbatero no sólo impacta en los ingresos de los productores, sino también en la calidad de la yerba mate que llega al consumidor.
“Hoy se está perdiendo el valor nutricional de la yerba porque se está usando una hoja verde no tan buena. Además hay paquetes de yerba en la calle más baratos que mezclan con hojas de té. Así se sigue perdiendo la calidad del producto”, advirtió Della Villa.
Según explicó, parte de la estrategia de algunas industrias consiste en mantener una marca principal con determinadas características mientras lanzan segundas marcas para competir en precio.
“Generalmente el secadero conserva su primera marca y genera una segunda marca”, indicó el dirigente de ECAS.
El rol del Instituto Nacional de la Yerba Mate
Durante el “yerbatazo”, los productores también buscaron explicar el funcionamiento del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) antes de la desregulación del mercado.
“Lo que queremos visibilizar es de qué hablamos cuando hablamos del instituto yerbatero, que entre otras facultades ponía el precio sostén, que era el piso de cuánto podía cobrar el productor por el kilo de hoja verde”, explicó Della Villa.
Con el nuevo esquema, ese mecanismo dejó de funcionar y el precio de la hoja verde queda sujeto a la negociación directa entre productores e industrias.
“La desregulación rompe ese precio sostén para que el mercado negocie mano a mano con cada uno de los colonos que produce la hoja verde”, sostuvo.
Más de 10 mil familias afectadas
El impacto del nuevo escenario ya se refleja en los valores que reciben los agricultores por su producción.
De acuerdo con lo planteado por el dirigente cooperativo, el sector está integrado por miles de pequeños productores que dependen de la venta de hoja verde.
“En esta economía hay mucho agricultor. Hay más de 10 mil familias que producen hoja verde. Hace dos años cobraban casi 300 pesos el kilo y ahora, cuando la zafra fuerte está empezando, se está hablando de 140 o 180 pesos”, concluyó Della Villa.

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