Debate por la reforma laboral: el Gobierno analiza cambios en jornadas, indemnizaciones y convenios por empresa

El Ejecutivo nacional trabaja en una propuesta que podría extender la jornada laboral a 12 horas, permitir el pago de indemnizaciones en cuotas y establecer aumentos salariales por productividad. Desde ATE advierten que “una reforma laboral regresiva no va a generar más empleo”.

El Gobierno nacional avanza en una propuesta de reforma laboral que incluiría modificaciones profundas en las condiciones de trabajo. Entre los puntos que se evalúan se encuentran la extensión de la jornada laboral a 12 horas, el pago de indemnizaciones en cuotas, la posibilidad de acuerdos por empresa en lugar de por actividad, y aumentos salariales basados en productividad.

Cabe recordar que La Libertad Avanza ya había intentado introducir cambios similares a través del DNU 70/2023 —declarado inconstitucional por la Justicia— y en la Ley Bases. Sin embargo, el debate vuelve a instalarse en la agenda política.

“Nos tienen discutiendo sobre nada”

Desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Ariel Lobo, referente de la zona andina, señaló que aún no hay precisiones concretas: “Creemos que el Gobierno va a presentar una reforma laboral a partir de diciembre, cuando cambie la composición de las cámaras. Pero por el momento nos tienen discutiendo sobre nada. No nos dan ni una línea”, expresó.

El dirigente sostuvo que los convenios colectivos actuales “no son letras muertas”, y que “se fueron modificando con el tiempo”. Recordó que durante la pandemia de 2020 el Estado adaptó su funcionamiento al trabajo remoto: “Hubo que modificar el convenio para que el Estado siga funcionando desde las casas de los trabajadores”.

Lobo advirtió que los trascendidos oficiales “apuntan a una flexibilización laboral” y consideró que eso sería regresivo: “Flexibilización laboral es un término que recordamos claramente de los 90”, señaló.

Nuevas formas de empleo y trabajo informal

El referente sindical planteó que la discusión sobre la reforma laboral debería centrarse en las nuevas formas de empleo generadas por la tecnología y no en la reducción de derechos. “Las personas que trabajan en aplicaciones o de forma independiente miran de reojo al trabajador registrado”, explicó.

Según Lobo, el objetivo debería ser incluir a quienes hoy están fuera del sistema laboral: “La reforma que se plantea no integra a los que están afuera, sino que reduce derechos de los que están adentro”.

En esa línea, sostuvo que “cuando se habla de jornadas extendidas, el mundo está yendo en sentido contrario, hacia jornadas más cortas”, y recordó que en otros países “se discuten semanas laborales de cuatro días o jornadas de seis horas”.

Contrataciones y estabilidad laboral

Durante la entrevista, Lobo también se refirió a la situación del empleo público y la reducción de planta permanente en algunos municipios. “Ampliar la planta de contratados no mejora las condiciones de los trabajadores. Lo que da seguridad es el pase a planta permanente”, afirmó.

Indicó que en el Estado nacional un trabajador de planta categoría C gana alrededor de un millón de pesos, mientras que los contratados perciben menos al no cobrar ciertos ítems. “Por más que hagan el mismo trabajo, los contratados son como auxiliares lejanos”, explicó.

El dirigente agregó que los salarios actuales no alcanzan para cubrir la canasta básica, que en Chubut superó los 829.000 pesos en octubre. “El trabajador municipal es el lado más débil del Estado”, expresó.

“El problema no es el marco legal, sino la economía”

Lobo cuestionó la idea de que el “libre despido” pueda fomentar la contratación de personal: “En la construcción el despido es libre, y sin embargo hace dos años está detenido el ingreso de trabajadores”, ejemplificó.

A su entender, la clave está en las condiciones económicas: “No es si tenés un mejor marco para despedir o no. Para contratar necesitás condiciones, y una de ellas es que haya mercado. Hoy el mercado interno está cada vez más cerrado”.

En ese sentido, sostuvo que “una reforma laboral regresiva no va a generar más empleo”, y que incluso una reforma progresiva tampoco lo haría sin un contexto económico favorable. “Las condiciones del tiempo económico del país son las que van a generar mayor cantidad y calidad de empleo”, concluyó.

En resumen, el debate sobre la reforma laboral que impulsa el Ejecutivo abre múltiples interrogantes en torno al futuro del trabajo en Argentina. Desde los gremios advierten que la prioridad debe ser incluir a los trabajadores informales y defender los derechos adquiridos, mientras el Gobierno evalúa cambios estructurales que podrían redefinir la relación entre empleadores y empleados en los próximos meses.

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