
El entendimiento entre el gobernador bonaerense y el líder de La Cámpora reordena tensiones nacionales mientras el peronismo rionegrino apuesta a sostener la cohesión interna de cara al 2027.
El peronismo de Río Negro sigue con atención el acuerdo sellado entre Axel Kicillof y Máximo Kirchner, con el objetivo de que las tensiones nacionales no impacten en la unidad del PJ provincial lograda en 2025. En el entorno de los hermanos María Emilia Soria y Martín Soria prevalece la estrategia de evitar movimientos que generen ruido interno y sostener una conducción ordenada.
El entendimiento alcanzado el sábado alivió la tensión en la provincia de Buenos Aires, aunque persisten diferencias en los bloques de la Cámara de Diputados y del Senado, donde Unión por la Patria enfrenta deserciones votación tras votación. En ese escenario, el rol de Cristina Kirchner desde su prisión domiciliaria concentra apoyos, pero también profundiza divisiones.
La reciente expulsión de la senadora Carolina Moisés y de unos 300 afiliados del PJ de Jujuy reavivó la interna parlamentaria. A eso se sumó, sin mayores gestos dramáticos, la decisión de los gobernadores Raúl Jalil en Catamarca y Osvaldo Jaldo en Tucumán de retirar a sus diputados del bloque conducido por Germán Martínez.
Los primeros signos de desobediencia a la conducción partidaria nacional se habían manifestado incluso antes de la detención de Cristina Kirchner. La resistencia de intendentes bonaerenses al liderazgo de Máximo Kirchner, el intento fallido del riojano Ricardo Quintela por conducir el PJ nacional y la discusión por el desdoblamiento electoral impulsado por Kicillof evidenciaron una crisis previa al triunfo de Javier Milei y al avance de La Libertad Avanza.
La estrategia rionegrina frente al reordenamiento nacional
En ese contexto, en Río Negro los distintos sectores internos coinciden en la necesidad de sostener un frente común. Dirigentes consultados señalaron la decisión de alinearse detrás de María Emilia Soria para fortalecer una disputa local que se proyecta hacia el 2027, y la misma actitud se replica en relación con Martín Soria, quien revalidó su peso electoral en la Legislatura.
Sin banca en el Congreso, el exsenador Martín Doñate pidió que el peronismo bonaerense tome como referencia el esquema de unidad rionegrino. Antes de dejar el Senado, había cuestionado lo que consideró un apuro del kicillofismo por instalar la candidatura del gobernador bonaerense.
El escenario provincial se completa con el avance de La Libertad Avanza, que podría sumar al PRO, el rol del diputado Aníbal Tortoriello y la figura del gobernador Alberto Weretilneck por Juntos Somos Río Negro, lo que anticipa una contienda fragmentada y competitiva.
En Neuquén, el panorama aparece aún más complejo para el PJ, que quedó fuera del Parlamento en la última elección y busca rearmarse con aspiraciones electorales limitadas, en un contexto regional marcado por la dispersión opositora.
Kicillof, proyección nacional y señales en la Patagonia
Desde el entorno de Axel Kicillof reconocen estas realidades locales y apuestan a un perfil de moderación para evitar conflictos en las provincias. Esa lógica explicó la decisión del gobernador de no salir de Buenos Aires durante el último año y concentrarse en su distrito, mientras prepara una agenda de recorridas nacionales tras cerrar la disputa interna con Máximo Kirchner por la conducción del PJ bonaerense.
El Movimiento Derecho al Futuro, integrado por intendentes, legisladores y ministros bonaerenses, todavía no consolidó una estructura fuera de la provincia. “Todo a su debido tiempo y en armonía”, afirmó Carlos Bianco, mano derecha del gobernador, al referirse al armado nacional, en declaraciones privadas citadas por este medio.
En ese marco se inscriben los gestos recientes en la región. El diputado Marcelo Mango elogió públicamente al gobernador bonaerense ante la visita de Kicillof y parte de su gabinete a Carmen de Patagones, mientras el ministro de Desarrollo Agrario Javier Rodríguez cruzaba a Viedma.
Alineado con el intendente de Ensenada Mario Secco y vicepresidente del Frente Grande, Mango definió a Kicillof como “el candidato del futuro” en diálogo con FM de la Costa, y sostuvo que el gobernador tiene la capacidad de “ampliar las posibilidades políticas” del espacio, en lo que describió como un “despliegue que busca federalizar un proyecto de reconstrucción nacional”. En declaraciones a este medio, agregó: “Muchísimos compañeros ven bien que Kicillof sea nuestro candidato”, aunque aclaró que preservar la unidad del peronismo rionegrino sigue siendo una prioridad central.

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