
Desde la jefatura de Gabinete de la Municipalidad de El Bolsón, Adriana del Agua, explicó las gestiones realizadas junto a la provincia para garantizar la continuidad del servicio de la empresa La Golondrina, en medio de fuertes pérdidas económicas y reducción de recorridos.
La falta de subsidios nacionales impactó de lleno en el transporte público de pasajeros en El Bolsón. La empresa La Golondrina había interrumpido durante un mes el recorrido Luján–Esperanza debido a un déficit cercano a los 10 millones de pesos por mes.
Según explicó Adriana del Agua, “por decisión del intendente Bruno Pogliano, la municipalidad aumentó el subsidio de 2 a 4 millones de pesos y la provincia, a través de la Secretaría de Transporte, aporta 5 millones más”. De esta manera, se cubre un total de 9 millones de pesos mensuales para sostener el servicio.
La funcionaria remarcó que el municipio también absorbe tasas comerciales y de seguridad e higiene de los vehículos y oficinas de la empresa, con el objetivo de evitar que la comunidad quede sin transporte urbano.
Reducción de recorridos y ajustes de la empresa
Del Agua señaló que la empresa decidió unificar recorridos en los barrios, reduciendo la flota a “un solo micro y un solo chofer para achicar gastos”. Sobre este punto, indicó que el municipio no interviene en decisiones operativas de la compañía, pero sí vela por el impacto social.
En el contrato firmado se especifica que la empresa debe garantizar la gratuidad del pasaje para personas con discapacidad, conforme a la ley provincial 2055 y la ley nacional 22.431.
No obstante, se registraron reclamos por la limitación de llevar solo dos pasajeros con discapacidad y dos acompañantes por unidad. “Para poder actuar necesitamos denuncias formales que ingresen a mesa de entradas, no hemos recibido aún notas en ese sentido”, explicó la funcionaria.
Boleto escolar y dificultades para atraer nuevas empresas
Consultada sobre el boleto escolar, Del Agua reconoció que no está incluido en el esquema actual. “Alguien lo tiene que pagar y el esfuerzo municipal ya es importante para sostener el servicio”, señaló.
Además, remarcó que, pese a la búsqueda, no se logró que otras compañías se interesen en brindar el servicio: “No es mala voluntad, es un problema económico y financiero. Las empresas deben pagar choferes, mantener vehículos y cumplir habilitaciones”.
La funcionaria insistió en que la prioridad del municipio fue garantizar la prestación, a pesar de las limitaciones: “Nos preocupaba que la gente quedara sin nada, por eso trabajamos para llegar a esta solución”.
Tarifas, competencia y perspectivas
En la entrevista se planteó la inquietud de que, a pesar del aumento de subsidios, el servicio se redujo y los usuarios enfrentan pasajes elevados, como los 2.000 pesos que cuesta viajar de El Bolsón a Pueblo.
Sobre esta cuestión, Del Agua sostuvo que “los recorridos que hace la empresa para achicar sus costos es algo que maneja la empresa. Nosotros garantizamos que el servicio se cumpla”.
También confirmó que se gestionó ante el Gobierno Nacional la implementación de la tarjeta SUBE, aunque aclaró que es poco probable que se concrete en el corto plazo.
Finalmente, destacó que La Golondrina emplea a 50 familias en la localidad y que esa variable también forma parte de la evaluación municipal: “Entendemos que la gente es rehén de la situación, pero logramos que los barrios cuenten con un servicio mínimo y sostenido”.

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