
El gobernador de Chubut encabezó una reunión de gabinete en Golondrinas, habló de prevención de incendios y crisis hídrica, pero su discurso vuelve a poner el foco en la seguridad y en la criminalización de conflictos sociales.
El gobernador Ignacio Torres estuvo presente en la Comarca Andina, donde encabezó una reunión de gabinete junto a intendentes del noroeste de Chubut. Allí insistió en que “la garantía está dada no solamente desde provincias, sino un trabajo conjunto, primero, en lo que hace a la prevención de los incendios”. Sin embargo, su mensaje volvió a girar en torno a la seguridad y al control territorial, más que a la construcción de políticas inclusivas.
Torres subrayó que “este verano en particular es el más seco de la última década”, y destacó la coordinación con brigadistas y fuerzas federales. “A diferencia de otros años donde se llegaba tarde a los alertas, hoy estamos viendo que ante cualquier alerta o amenaza se actúa de inmediato”, afirmó. El énfasis en la “amenaza” muestra cómo su narrativa mezcla la emergencia climática con un discurso de orden y vigilancia.
Seguridad y hallazgo de granadas
El mandatario desmintió versiones sobre amenazas de muerte contra el intendente Contreras, aunque reconoció la existencia de carteles intimidatorios. “Yo no tenía datos de amenaza a Contreras, sí hay algunos carteles que son de público conocimiento”, dijo.
Torres confirmó que se investiga el hallazgo de granadas en la zona. “Son granadas que pertenecían al Ejército, que fueron vendidas de manera ilegal o robadas”, explicó. Y agregó: “Fortuito no es, claramente por el lugar donde se dejaron, que es un lugar transitado, que es a propósito”.
El gobernador sostuvo que “todos los años se quiere sembrar miedo y terror en la zona” y que “cualquiera que quiera asustar a la comunidad va a terminar donde tiene que terminar, que es preso”. La declaración refuerza su estrategia de presentar los conflictos locales como un problema de seguridad, en línea con su postura de demonizar a sectores sociales como los pueblos originarios.
Crisis hídrica en los municipios
Los intendentes plantearon la falta de agua potable en los pueblos de la Comarca. Torres reconoció que “este es el año de mayor sequía de la última década” y que en Cholila “ya hay dos camiones trabajando en perforaciones”.
El gobernador adelantó que en Golondrinas se ejecuta una obra de agua potable en conjunto con el municipio. Sin embargo, atribuyó la crisis exclusivamente a factores climáticos: “Es extraordinario, por cuestiones netamente climáticas”. La explicación omite la falta de inversión estructural en infraestructura hídrica, un reclamo recurrente de las comunidades.
Brigadistas y equipamiento
Torres también se reunió con brigadistas. “Nuestra prioridad es sostener el correcto accionar con la infraestructura necesaria y con una reparación que viene desde hace dos años”, aseguró.
El mandatario recordó que la provincia se hizo cargo de la sede en Golondrinas tras el abandono de Nación. “Lo mismo con indumentaria, lo mismo con mochilas que van a estar llegando en breve, lo mismo con una licitación que nunca antes se había hecho en la provincia para tener aviones hidrantes propios”, detalló.
Aunque la inversión en equipamiento es un avance, la gestión sigue mostrando un sesgo hacia la respuesta inmediata y militarizada, más que hacia la prevención comunitaria y el fortalecimiento de la participación ciudadana.
Aviones hidrantes y concientización
Torres explicó que la licitación conjunta con Río Negro y Neuquén permitirá contar con aviones y helicópteros hidrantes exclusivos para la región. “Estos aviones y este helicóptero están pura y exclusivamente para utilizarse en esta región”, aseguró.
El gobernador insistió en la responsabilidad individual de los vecinos: “Vecino que no limpie un terreno que tenga abandonado va a tener consecuencias”. Y advirtió que “gran parte de los incendios accidentales responden a la dejadez de algún vecino”.
El discurso responsabiliza a la comunidad y a los turistas, pero evita profundizar en las políticas de planificación territorial y en la falta de recursos estructurales para enfrentar la crisis climática.

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