
Padres y docentes denuncian que la mitad de las aulas y la cocina permanecen sin calefacción ni funcionamiento, afectando la jornada completa y el aprendizaje de más de 200 estudiantes.
Desde el 23 de febrero, la Escuela 109 de Paraje Entre Ríos, en Lago Puelo, enfrenta serios problemas edilicios vinculados al suministro de gas. Gonzalo Seguí, padre de dos estudiantes y ex alumno, explicó: “Ya sabíamos que estos problemas venían de antes y la promesa era que se iban a solucionar durante el verano”. Sin embargo, las obras no se concretaron y el inicio de clases se dio con temperaturas bajo cero y aulas sin calefacción.
Seguí detalló que actualmente “los chicos están viniendo alternados los cursos, hasta el mediodía solamente, una escuela de jornada completa porque no se puede cocinar”. Esto implica que los estudiantes pierdan talleres de la tarde, como huerta y otras actividades, fundamentales para su formación.
La situación afecta directamente a las familias, que deben reorganizarse frente a la alternancia de clases. “Yo tengo una en sexto y el nene en tercero, entonces siempre hay uno que se tiene que quedar en casa”, relató Seguí, quien además señaló que deben suplir en el hogar los contenidos perdidos.
Falta de calefacción y problemas en la cocina
El padre denunció que “5 de 10 aulas, o sea el 50% de las aulas no tienen calefacción. Ni esas aulas ni la cocina tampoco funcionan”. A esto se suma la sobrecarga laboral de un único auxiliar de cocina en el turno tarde, responsable de más de 200 estudiantes.
Seguí subrayó que la comunidad educativa reclama que se refuercen los recursos humanos y se garantice un servicio acorde: “La idea también es solicitar que eso se recomponga de alguna forma, que esté todo en su medida justa”.
La problemática no es nueva. Según el testimonio, la escuela ya había atravesado dificultades edilicias en años anteriores, lo que provocó la pérdida de matrícula. “La escuela perdió en esa época como la mitad de la matrícula y la gente se llevaba a los hijos a otras escuelas”, recordó.
Intervenciones de Camuzzi sin resultados definitivos
Respecto a las gestiones realizadas, Seguí relató que “vinieron los de Camuzzi y la primera vez dijeron que faltaban cosas para hacer, hicieron una segunda intervención, hicieron las mediciones y le pidieron mal en la mayoría de los lugares”. La comunidad espera que las obras se finalicen de manera correcta y definitiva.
El entrevistado expresó su malestar por la falta de respuestas claras: “Hace meses que está esto, y ahora hace tres semanas de que empezaron las clases y seguimos en la misma”. La incertidumbre genera bronca entre las familias, que sienten que son derivadas de un área a otra sin soluciones concretas.

Impacto en la comunidad educativa
La escuela cuenta con alrededor de 185 familias. Seguí remarcó que no solo los estudiantes sufren el frío, sino también docentes y auxiliares: “Toda la gente que está acá está laburando en un campera a la mañana, entonces la verdad que es un poco incómodo”.
El entrevistado, también docente, señaló que las condiciones actuales afectan el proceso pedagógico: “Para que se dé el proceso de enseñanza y aprendizaje no están dadas las condiciones”. Además, destacó que la falta de continuidad escolar interrumpe la integración social entre los distintos grados.
Reclamo por soluciones urgentes
Seguí insistió en que la situación debe resolverse de inmediato: “Si los pibes no pueden ir a la escuela, que están muriendo frío dentro de la escuela, ya está, en una semana tiene que ser prioridad”. La comunidad educativa reclama que se priorice la seguridad y el bienestar de los estudiantes.
Finalmente, agradeció la difusión del reclamo: “La idea es que se conozca un poco y que se mueva la dispero, porque en determinada manera es la comunidad educativa pasada, presente y la que vendrá, que depende de esta escuela”. Según expresó, la falta de gas afecta directamente la calidad educativa de una institución que consideran valiosa para la formación de sus hijos.


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