
El administrador del Sanatorio Juan XXIII advirtió que el atraso en los valores de las prestaciones ronda el 70% y que la situación podría agravarse en junio.
Las clínicas y sanatorios de Río Negro, Neuquén, La Pampa y Chubut resolvieron suspender temporalmente las restricciones aplicadas a las prestaciones de PAMI y retomaron la atención normal desde el lunes, mientras esperan una nueva respuesta del organismo nacional prevista para el próximo martes.
El administrador del Sanatorio Juan XXIII, Andres Sabalette, explicó que la medida había sido tomada hace más de dos semanas ante la falta de respuestas sobre la actualización de aranceles. “Habíamos dispuesto una limitación de servicios ante la falta de respuestas, más bien por respuestas insuficientes o negativas en cuanto a nuestros planteos”, señaló Sabalette.
Según indicó, el reclamo apunta a una recomposición de los valores que permita cubrir los costos operativos de las prestaciones médicas. “En esa reunión nos hace una propuesta o nos informa respecto de una actualización de aranceles del instituto absolutamente insuficiente, donde no sólo no resuelve el problema sino que lo agudiza”, afirmó el administrador del sanatorio en referencia al encuentro mantenido con el director de PAMI, Esteban Leguizamo.
Sabalette detalló que la propuesta presentada contempla incrementos que no alcanzarían el 4% para todo el primer semestre de 2026, mientras que la inflación proyectada para ese período rondaría el 18%. “Al atraso que ya traíamos de precios, esto lo agudizaría más”, sostuvo.
Las clínicas retomaron cirugías y prestaciones suspendidas
Tras el compromiso de PAMI de reevaluar la situación y dar una respuesta el martes próximo, las clínicas decidieron levantar las restricciones. “Decidimos suspenderlas, dejar sin efecto las limitaciones y estamos trabajando normalmente desde el día lunes y en principio hasta el próximo martes”, explicó Sabalette.
El referente del Sanatorio Juan XXIII confirmó que durante estos días se retomaron tanto las cirugías suspendidas como nuevas programaciones médicas. “Tanto dar curso a las cirugías que habían quedado suspendidas, como también tomar nuevas programaciones que se puedan ejecutar dentro de la semana”, indicó.
De todos modos, aclaró que el sector mantiene cautela frente a las negociaciones con el organismo nacional. “Somos muy cautos porque la verdad es que si bien se comprometió re-evaluar la situación, permanentemente nos muestra una limitación presupuestaria del instituto”, expresó.
El administrador explicó que los costos de funcionamiento de las clínicas incluyen recursos humanos, medicamentos, insumos, equipamiento e infraestructura. “Con aranceles que en muchos casos no llegan a cubrir los costos operativos de funcionamiento, la economía de las clínicas se ve en serias dificultades”, señaló.
Advierten por el impacto sobre jubilados y el sistema público
Sabalette aseguró que el conflicto afecta de manera directa a unos 300 mil afiliados de PAMI en las cuatro provincias involucradas. “El primer afectado obviamente es el beneficiario de PAMI”, afirmó.
Además, sostuvo que una profundización del conflicto podría trasladar la demanda hacia el sistema público de salud. “Es inviable prácticamente que el sistema público en las cuatro provincias y en el país en general pueda absorber semejante volumen de demanda”, advirtió.
El referente sanitario indicó que el deterioro en los aranceles se viene acumulando desde diciembre de 2023 y que, de mantenerse la propuesta actual de actualización, el atraso llegaría al 77% en junio. “Llega un momento en que el deterioro de precios y el desfasaje es tal, que nos obliga a tomar posturas más firmes”, manifestó.
Finalmente, remarcó que las restricciones aplicadas hasta ahora excluyeron las urgencias y emergencias. “Nuestra preocupación es qué pasaría si esto no tiene una solución acorde y se siga agravando y llega un momento en que se puedan afectar ya prestaciones más críticas como son las urgencias”, concluyó.

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