
Un grupo de masajistas se organiza en Casa Isis, El Bolsón, para brindar contención y alivio a quienes enfrentan el fuego y sus consecuencias.
La iniciativa de ofrecer masajes gratuitos para brigadistas, combatientes voluntarios y familias afectadas por los incendios en la Comarca Andina, surgió de un grupo de masajistas que decidió poner su trabajo al servicio de la comunidad. Aylín Giménez, una de las masajistas, explicó que: “Nació la idea de acompañar esos cuerpos, esos sentires, esas emociones que están atravesando toda esta intensidad que significa el fuego para nosotros”.
La organización se consolidó con el apoyo de Brisa, quien coordina el espacio de Casa Isis, y con la participación de Andrea y Teo, también masajistas.
Giménez detalló: “Nos gusta la idea de mantenernos en Casa Isis, para de alguna forma, sabiendo que es difícil para quienes están poniendo el cuerpo y están ahí en la acción, que puedan tomarse un día para salir de esa situación, realmente conectar con el hecho de relajarse, recibir un mimo, poder bajar un poco y soltar quizás esas emociones y toda esa situación que están atravesando en primera persona.
“Que sea como un refugio, digamos, de alguna manera”, expresó la masajista.
La propuesta busca ser un espacio de contención. “Nosotras queríamos como quizás, hacemos un baño de sonido, ponemos unos cuencos, es todo un espacio como muy de contención y cuidado, y nos ha pasado de que han brotado muchas emociones, mucha sensibilidad, y creemos que eso dentro del territorio es un poco difícil de sostener”, explicó Giménez.
Espacio de contención y acompañamiento
El trabajo de las masajistas no se limita al masaje físico, sino que también incluye sostener las emociones que emergen en el proceso. “Nos encontramos con cuerpos muy atravesados, ¿no? Cuando se relajan y afloran emociones, tristeza, angustia, y bueno, también estamos ahí sosteniendo eso”, relató Giménez. El equipo cuenta con apoyo en la recepción y en ocasiones se suma Ivanna, ginecóloga y quiropráctica, aportando desde su experiencia.
La idea es brindar un servicio completo. “La idea es eso, es como brindarles un servicio completo, y sostener, y acompañar. Es un montón, la verdad”, expresó Giménez. El grupo entiende su tarea como un aporte más dentro de la red de ayuda que se organiza frente a los incendios.

Organización y turnos
Para quienes deseen acceder a los masajes gratuitos, el grupo se organiza con turnos. Giménez explicó: “Nos estamos tratando de organizar con turnos, normalmente si alguien no se puede comunicar antes y pedir turno, ahora cambiamos el día, nos estábamos encontrando los lunes, pero las vidas personales de cada uno empezaron a complicar un poco esos días, así que decidimos juntarnos los sábados a partir de las 10 de la mañana”. Las sesiones duran aproximadamente 40 minutos, adaptándose a las necesidades de cada persona.
El contacto para solicitar turnos es el número 2944-96-67-53, a través de Brisa. “Es un servicio para combatientes voluntarios, para brigadistas, para familias afectadas por los incendios, y entonces se pueden comunicar con Brisa y agendan para ir a recibir un servicio de masaje, para que puedan recuperar un poco esos cuerpos tan castigados, y por supuesto de manera amorosa y gratuita”, se destacó durante la entrevista al aire de FM 105.5 de la Cordillera.
Aporte comunitario
El grupo de masajistas agradeció el apoyo recibido y subrayó la importancia de sumar esfuerzos. “Gracias a ustedes por ayudarnos a difundir y colaborar, gracias a Casa Isis también por el espacio y la predisposición, y bueno, nada, eso, cada uno aporta desde donde pueda esta situación que está atravesándonos a todos de manera tan fuerte, así que está buenísimo que estemos juntos”, concluyó Giménez.
La propuesta se sostiene en la idea de que cada aporte, por pequeño que parezca, suma en el acompañamiento de quienes enfrentan los incendios en la región.

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