
La dirigencia del club lamenta los daños constantes y advierte sobre el riesgo para más de 100 niños que entrenan todas las semanas. También se reportaron situaciones similares en la escuela N° 372, que se encuentra lindera.
El Club Cristal, ubicado en el corazón del barrio Esperanza de El Bolsón, atraviesa una situación preocupante. En el último tiempo, el predio deportivo sufrió numerosas roturas en su cerco perimetral, provocadas por vecinos que ingresan caballos al terreno para que pasten. Desde la institución deportiva expresaron bronca e impotencia ante los constantes daños a una infraestructura que ha sido construida con años de esfuerzo y trabajo comunitario.
Gustavo Martínez, presidente del club, dialogó con el programa “Que Mañana” por la Radio de la Cordillera 1015.5 y explicó la gravedad del problema: “El predio está completamente cerrado con tejido de alta densidad, una inversión muy importante que hicimos para proteger nuestras instalaciones. Pero todos los días aparece algo nuevo: cortan los alambrados, los levantan y meten animales. Es una falta de respeto enorme”.
Además de dañar la propiedad, la presencia de caballos representa un riesgo directo para los más de 100 niños que entrenan diariamente en la institución. “En uno de los sectores donde entrenan los más chiquitos, se han encontrado con caballos sueltos. Esto es peligroso, un caballo se puede asustar, correr, y provocar una tragedia. Y después los responsables terminamos siendo nosotros”, agregó Martínez.
La situación se agrava con el uso del alambrado para atar a los animales desde el exterior, lo que ha generado rupturas adicionales en el cerco. El club ya mantuvo reuniones con autoridades municipales y la Escuela N° 372, que también ha sufrido hechos similares en su predio lindante. “Los docentes nos contaron que también encuentran el tejido roto y caballos dentro del espacio escolar. Es una problemática que va más allá del club”, explicó.

Ante la falta de respuesta por parte de los dueños de los animales —a quienes se ha intentado identificar y contactar en varias ocasiones sin éxito—, desde el club decidieron acudir formalmente al municipio para solicitar medidas más estrictas. “Nos dijeron que ya se está evaluando la aplicación de multas y secuestro de animales que ingresen de forma indebida a predios públicos o comunitarios”, indicó el presidente.
La dirigencia del Club Cristal remarcó que la intención no es generar conflictos con vecinos, pero sí exigir respeto por un espacio que beneficia a toda la comunidad. “Nosotros no estamos para pelear con nadie, pero pedimos que cuiden lo que tanto nos cuesta mantener. Hay espacio de sobra en el barrio para dejar caballos, no hace falta romper nuestro trabajo”.
El mensaje final de la institución fue un llamado a la reflexión: “Todo esto lo hacemos a pulmón, con mucho amor por el deporte, por nuestros chicos y por el barrio. No nos merecemos que destruyan lo que con tanto sacrificio hemos construido”.

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